Toño Santamaría
Rubén Valbuena | Fundador de Cultivo y Asociación de Productores Queseros

 

España ha sido históricamente un país ganadero, productor de lana, carne y leche, y también de queso. Tratándose de la mejor forma de prolongar la vida de un alimento como la leche, el queso ha conformado uno de los pilares de la cultura gastronómica de los países agrícolas y de España en particular.

En los desayunos, durante el almuerzo, a la hora del vermut, en las comidas, de postre, en meriendas o cenas, el queso ha sido siempre una opción que se ha presentado de distintas maneras en cada una de las regiones. Unos lo prefieren fresco y lo acompañan con membrillo, para otros la mejor forma es rebozado, ¿quién no ha comido de niño el queso entre pan? Hay quien no lo come si no es junto con una copa de vino y hay para quien es un auténtico manjar sin acompañamientos.

Esta idea creo que la compartimos muchos. Esa percepción de una España quesera, orgullosa de sus productos, de su diversidad, de sus sabores, de sus costumbres. Sin embargo, las estadísticas no apoyan esa visión cuando nos colocan a la cola entre los países europeos cuando se analiza el consumo de queso por habitante y año.

Consumimos entre una cuarta y una tercera parte del queso que llegan a consumir países como Francia, Grecia u Holanda. Pero en el último lustro algo está cambiando. Aunque el consumo de quesos sigue siendo reducido, encontramos algunos aspectos que nos hacen ser optimistas y nos llevan a pensar en el queso como un alimento de moda”, analiza. El surgimiento de nuevas pequeñas queserías, la incorporación de profesionales que provienen de distintos ámbitos profesionales y culturales, la rica diversificación de las producciones, la realización de eventos de calado nacional e internacional con el foco puesto en el queso, la incorporación de este producto en las propuestas gastronómicas de numerosos restaurantes estrellados o los reconocimientos internacionales de nuestras elaboraciones, son algunos de los síntomas de una nueva dimensión que adquiere el sector y del cada vez mayor protagonismo que tiene el queso en nuestra cultura gastronómica y, por ende, en nuestras vidas.