Las estaciones invernales de Castilla y León, destino para disfrutar del turismo deportivo en familia

 

Al echar un pie a tierra –o a nieve, mejor dicho–, enseguida te percatas de que todo alrededor está orientado al ocio. A convertir la experiencia en una visita única, de la que marcharse con ganas de regresar… Solo, en pareja o con toda la familia, porque el plan tiene opciones para todos.

En Castilla y León, la visita más blanca puede darse en la sierra de Béjar, en el Sistema Central o en la Cordillera Cantábrica. Todas ellas son buenas opciones para zambullirse en la nieve, ya sea el chapuzón con unos esquíes, una tabla o simplemente un paseo con el que disfrutar de las vistas que ofrecen las estaciones invernales de La Covatilla, en el sur de la provincia de Salamanca; en La Pinilla, en Segovia; o San Isidro y Leitariegos, en León.
Precisamente, nuestro viaje nos lleva hasta la comarca de Laciana, a su extremo. De hecho, la parada nos deja a tiro de piedra del verde cartelón que muestra que el Principado de Asturias nos observa –o nosotros a él–. No obstante, esta zona se considera un cruce de caminos rodeado por Babia, Omaña, el Bierzo y la comunidad asturiana.

En Leitariegos, una estación pequeña pero coqueta, los visitantes dejan el coche a pie de pista. Con ocho kilómetros esquiables, este centro invernal se presenta como una opción ideal para estrenarse en los deportes de invierno.

Los pueblos del valle que preceden la llegada a la estación han cambiado. Los picos y los cascos se han convertido en establecimientos turísticos rurales, incluso en tiendas orientadas a la venta de productos para los deportes de invierno. Muchos locales de la vecina Villablino, centro neurálgico de la comarca, han optado por reconvertirse al turismo rural o a la venta de productos de la zona, como la miel o los embutidos artesanales. En sus calles o los guardarraíles aún quedan restos de la guerra de la minería, con mensajes reivindicativos, previos al adiós del carbón y al cierre del trabajo en los pozos.

Un paseo por la comarca

Si se quiere optar por una escapada blanca, esta localidad podría ser una opción para hacer noche, al igual que las cercanas Robles, con un museo geológico recomendable; o Sosas de Laciana, considerado uno de los pueblos más bonitos de la zona y –casi– de obligada visita. En Sosas, además, se puede visitar una lechería hidráulica, única en nuestro país.

Si el esquí, el ‘snowboard’ o los paseos por la estación nos dejan algo de tiempo, Lumajo es otra bella localidad, desde donde parte una de las rutas de acceso al Cornón (2.194 metros), techo de la comarca compartido con la vecina Somiedo y paraíso de los amantes del esquí de montaña.

La fauna también puede ser una buena opción para completar nuestro viaje. En Caboalles de Arriba, de camino a la Estación de Leitariegos, bien se puede parar para disfrutar del Centro del Urogallo (tel. 987 49 01 07), rey de las montañas de Laciana junto… al oso. Y sí, como la comarca busca la reinvención, ya existen distintas empresas de turismo activo que se dedican a facilitar el avistamiento del oso en libertad.

De vuelta a la estación, tras el paseo, los ‘peques’ –y los que no son tan pequeños– podrán disfrutar de cursos de iniciación al esquí en cualquiera de las dos escuelas que existen. Mientras que para los más expertos, Leitariegos ofrece dentro de las catorce pistas de las que dispone, opciones intermedias en las que seguir progresando y disfrutar de la escapada más blanca. (Más información en la Estación de Leitariegos: tel. 987 68 81 04).

Estación de Esquí de Leitariegos