David García, del Restaurante BeCook, vuelve a las clases de cocina leonesas, donde se formó, para compartir experiencias entre aula y empresa

 

Nacho Barrio |

Hace no tantos años, un David García más joven pero a buen seguro tan educado y espigado como el de la actualidad, aprovechaba las horas en el Centro Integrado de Formación Profesional Ciudad de León. Entre alimentos, sartenes y fogones, el que ahora es uno de los socios del restaurante BeCook, uno de los templos de la nueva cocina leonesa, aprendía para ser lo que es hoy. Para saber llevar uno de los restaurantes de referencia en la capital de la cecina. Pero claro, ocurre que el éxito no suele llegar de casualidad. Que si llega, es porque las cosas, en gran medida, se han hecho bien.

Conscientes de ello, los profesores del Centro decidieron que David fuera el primero en volver a pasar por sus cocinas para dar un poco de aquello que recibió aquel David más joven.
Así, el jefe de cocina del BeCook fue el primero en abrir fuego de las jornadas gastronómicas organizadas por el Centro Integrado de Formación profesional dentro del proyecto Aula-Empresa, denominado ‘En busca de una alimentación saludable.

«Esto surgió ante la necesidad de mejorar la calidad de la enseñanza sirviéndonos de un intercambio de conocimiento y necesidades entre hostelería y docencia», explicaba Belén Rodríguez, una de las profesoras del ciclo.

En este caso, la empresa que colaboró con la iniciativa fue Germinarte, dedicada a la producción de brotes, flores y germinados, poniendo sobre la mesa un reto que no era menor: cocinar con este producto como protagonista.

Un gran resultado

Con la prensa y parte de la delegación provincial de Educación sentados a la mesa, los alumnos y David García se esmeraron con un gran resultado, que mereció el aplauso de los presentes.

El menú, cumplió las expectativas. Con un juego en el que adivinar el sabor al que evocaban distintos brotes servidos, los platos variaron de una crema de rulo de queso de cabra a salmón cocinado a baja temperatura, pasando por una tarta con sabor a violetas, el tradicional caramelo.

En posteriores fechas visitaran el Centro los jefes de cocina de LAV (Javier del Blanco) y del Restaurante Serrano de Astorga (Jesús Prieto), ambos, como David García, exalumnos de la Escuela.

Una experiencia para compartir conocimientos en las que, salvo alguna cana más, todos conservan las ganas por aprender que tenían en el Centro y que les llevaron a ser referencia.