Cuéllar oferta una amplia variedad de platos típicos a propósito de Las Edades del Hombre

 

Cuéllar inauguró la décimo segunda edición de Las Edades del Hombre. Bajo el nombre de ‘Reconciliare’, la muestra de arte sacro se desarrollará en la localidad segoviana hasta el 12 de noviembre en tres sedes diferentes: en las iglesias de San Andrés, San Martín y San Esteban.

Los visitantes, además de disfrutar del arte, también podrán elegir entre una gran variedad y riqueza gastronómica, como es habitual en Castilla y León. Sin duda, el plato estrella de la localidad cuellarana es el cordero lechal asado al estilo castellano en horno de leña. Pero además -y según la temporada-, se deben degustar también los níscalos de la tierra y las endibias, aliñadas de diferentes formas.

El visitantes también puede saborear los jamones y embutidos de estilo casero, sin olvidar por supuesto el queso, tanto de Cuéllar como de su comarca, por su especial elaboración y proceso de curación.

Es el queso también un ingrediente principal en recetas de repostería, ya que en el apartado de postres cabe destacar el dulce típico de la villa, Delicias de Cuéllar, realizado con dos ingredientes tradicionales como son el piñón y la raíz tostada de achicoria. Es éste un cultivo tradicional de Cuéllar, que contaba en su término con varias fábricas de transformación.

El mejor acompañamiento para estas viandas es el vino, que debido a la situación geográfica de Cuéllar es fundamentalmente de Ribera de Duero y Rueda.

Tras pasear por las calles de la villa y corroborar esta riqueza gastronómica, se debe hacer una parada en alguno de sus mesones y restaurantes, para degustar sus platos típicos y las especialidades de cada casa, que son muchas y buenas. Crece día a día la calidad de las tapas en los distintos establecimientos de la zona de chateo. Hay que probar el mondejo, las patatas bravas, las distintas recetas con caracoles o níscalos y las tapas de auténtica creación.