Las familias Iborra y Bravo llevan las riendas en Valladolid y Zamora de dos de las heladerías con más tradición en Castilla y León

 

Ni temas como ‘Un rayo de sol’, de Los Diablos, ni el pegadizo ‘Despacito’ de Luis Fonsi. El verdadero ‘hit’ o éxito del verano, antes y ahora, es el helado. Es la receta estrella de la época más cálida del año y bien lo saben dos de las sagas familiares más conocidas en el mundo de las heladerías de Castilla y León: los Bravo y los Iborra.

La heladería La Valenciana en Zamora; y Helados y Turrones Iborra, en Valladolid, se han convertido ya en dos instituciones en sus respectivas ciudades. No hay zamorano ni vallisoletano que no recuerde estos lugares. No queda generación viva que no haya crecido y vivido con Iborra y La Valenciana en su historia.

Entre cucuruchos, tarrinas y cucharillas, nos reciben Vicente Bravo y Antonio Iborra, actualmente las caras visibles de los dos negocios familiares de los que han tomado las riendas junto a sus hermanos, concretamente junto a una hermana y a un hermano cada uno de ellos.

Son embajadores de felicidad. Consideran que el trabajo en La Valenciana es agradable porque consiste en buscar la satisfacción de las personas que le rodean. Tras una conversación con una amiga psicóloga, ahora ve más atributos y cualidades que nunca al producto con el que trabaja, porque genera pensamientos positivos en sus clientes.

Cambios en los gustos

Las dos heladerías coinciden en que los gustos han cambiado según han avanzado los años. Es a partir de los años 80 y del inicio de la democracia, cuando los clientes, influenciados por el exterior, comenzaron a demandar gustos italianos y americanos. De ahí nació la colección ‘Universales’.

A estas se sumó hace diez años la colección ‘Irresistibles’, la más llamativa y emocional, con helados como ‘Vainilla Incomprendida’, inspirado en una chica que se mantiene en el anonimato; ‘Avellana Descarada’, inspirado en una zamorana, o ‘Limón Ilusionado’, sobre un chico de Madrid.

En total, La Valenciana cuenta con 50 sabores diferentes de helado, que va alternando porque en la tienda solo caben 36. El de más éxito, stracciatella, el sabor estrella desde hace seis o siete años. En verano también triunfa la avellana y en invierno, el helado de turrón.

En Iborra son 24 sabores los que se ofrecen en la tienda y también se van rotando. Entre ellos, coco, mango, frambuesa, yogur, yogur con cerezas, ron con pasas, café, turrón de Jijona, menta con chocolate o tutti-frutti. El más vendido, junto a la leche merengada, es el de chocolate.