Las primeras referencias de viñedo de la localidad ribereña datan de la Edad de Media, con una antigüedad de ocho siglos

 

La casi milenaria relación con la cultura del vino se palpa en cada uno de los rincones de Atauta, un pequeño municipio de la Ribera del Duero soriana, situado a tres kilómetros de San Esteban de Gormaz. Esa estrecha vinculación se siente de manera especial en el conjunto de Bodegas de El Plantío. Situado en el Paraje del Hondo congrega a 141 bodegas, además de otras construcciones vinculadas como lagares, lagaretas, casillos, incluso palomares, que se construyeron, en su mayor parte, en el siglo XIX. Su belleza, historia, conservación y legado, han sido los principales detonantes de su reciente declaración como Bien de Interés Cultural como conjunto etnográfico, por parte de la Junta de Castilla y León.

Más allá, el pueblo atesora también una impactante belleza, al situarse en lo alto de una rocosa cornisa de unos 970 metros de altitud, separado del conjunto de bodegas por el Arroyo de la Laguna o Golbán . De esta manera, irrumpen dos enclaves con una perfecta sintonía entre patrimonio natural y paisajístico. La belleza de la superficie del conjunto de bodegas se traslada también al subsuelo y al interior de las construcciones tradicionales. Al acceder a las bodegas, uno se sumerge en una galería inclinada donde a través de una escalera se desciende varios metros de profundidad hasta llegar a una estancia destinada al almacenamiento de vino.

El enclave de arquitectura tradicional nació en el siglo XIX por la importante demanda de vino que se produjo desde Francia con motivo de plaga de la filoxera. Y así lo atesoran además parte de las viñas que rodean el conjunto histórico y que acumulan más de doscientos años de vida. El alcalde de Atauta, Adolfo Tomás, explica que “todos los hondos del fondo son unas viñas resistentes a la enfermedad de la filoxera, cuando vino la plaga, allá por 1870, desaparecieron la mayoría de las cepas en Europa y estas pervivieron y ahí siguen”.

Algunas de esas cepas, a las que se han ido añadiendo de forma paulatina nuevas plantaciones en las últimas décadas, han convertido a ese enclave en la milla de oro soriana, con la elaboración de uno de los más prestigiosos vinos de Ribera del Duero, Dominio de Atauta. Una unión de circunstancias positivas que se quiere utilizar como atractivo turístico. “La declaración de Bien de Interés Cultural del entorno de bodegas, producir uno de los mejores vinos de la denominación de origen y la pervivencia de cepas únicas, nos convierten en una tacita de oro que nos tiene que animar a seguir poniendo en valor esta zona”, afirma orgulloso el primer edil.

Se da la curiosa circunstancia que, hoy en día, Atauta cuenta con más del doble de bodegas que de habitantes. En cualquier caso, el pueblo está deseando albergar a futuros visitantes. Por ello, el Ayuntamiento tiene en mente la posibilidad de habilitar algún lagar para visitantes, una bodega para poder tomar un refrigerio, en resumen “acondicionar todo para el turismo y que así perviva nuestra cultura y nuestras tradiciones”. Para ello, se intentará contar con el apoyo de otras instituciones que aporten su granito de arena para convertir en reclamo un lugar que en la actualidad es auténtico desconocido para el gran público.