La Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía y Alimentación entrega con éxito sus Premios 2016 en Cuéllar

 

Fue el broche de oro. La Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía y Alimentación otorgó este lunes los Premios de Gastronomía de Castilla y León 2016 en una gala para degustar, gracias al buen hacer de los galardonados.

El acto, que se celebró con éxito en la Sala Cultural Alfonsa de la Torre, de Cuéllar, dispuso de emoción y reconocimiento, y sirvió para poner en valor la labor gastronómica y alimentaria que se realiza en la comunidad, con casos de éxito, como por ejemplo el del Restaurante Lera.

El establecimiento de Castroverde de Campos (Zamora) estuvo representado por Luis Lera, cocinero de un restaurante que fue premiado como el mejor de la comunidad. El chef agradeció el galardón e insistió en que la receta del éxito sigue siendo «intentar dar de comer bien a todo el que se acerca a Tierra de Campos».

La familia Lera acumula décadas siendo un faro del buen hacer, de la tradición y la creatividad, que guía a peregrinos culinarios en busca del placer de sus platos. Todos sus esfuerzos, la lucha, el trabajo, la formación y las inversiones realizadas durante estos años les han traído a este reconocimiento del que gozan en la actualidad, tanto por los amantes como por los profesionales de la buena cocina.

La Academia también valoró el buen hacer de Pilar Pedrosa. La cocinera es el alma mater de la Estrella del Bajo Carrión, en Villoldo (Palencia), un restaurante que nació con influencia de la cocina vasca.

Representa el espíritu de la familia y la importancia de saber transmitir las tradiciones, pero, al mismo tiempo, haber sabido inculcar en su hijo Alfonso Fierro la necesidad de formación e innovación para caminar con paso firme hacia el futuro. El Villoldo de Madrid o La Barra del Villoldo en Palencia plasman que lo ha conseguido.

 

Nariz de Oro

Poco después, la gala se centró en la figura de Julio Delgado, quien fue reconocido con galardones como la Nariz de Oro. Fundador junto con su esposa de El Almacén en Ávila, en 1991, ha ido llenando la bodega de su establecimiento con una fantástica selección de vinos y licores que mima, cuida y da a conocer. Soportando firme los buenos y los malos vientos de la economía, es un ejemplo del buen hacer en la sala.

SALUDABLEEn el mismo sector, la Bodega José Parient también fue reconocida. María Victoria Pariente, desde la fundación de su bodega en la DO Rueda, ha sabido mantener los pies en la tierra, ser fiel a sus raíces y dotar de elegancia y carácter propio a sus elaboraciones.

Armada con el conocimiento y la experiencia, el tiempo transcurrido desde sus comienzos en la Estación Enológica, su labor en la viña, el vino o la gestión y el manejo empresarial, han fraguado finalmente en esta bodega admirable y ya consolidada.

La alimentación y la industria agroalimentaria arrancaron los aplausos del respetable que llenó la sala segoviana. El IGP Botillo del Bierzo se llevó el premio al mejor producto. La creación de una marca de garantía que controle y proteja la calidad y las características tradicionales del producto ha venido a rubricar su relevancia.

En este sector Joselito, y sus jamones de Guijuelo, volvieron a probar el porqué de su fama como uno de los mejores productos del mundo, y se llevó el premio a la mejor industria agroalimentaria.

El aceite de Oliduero Primera, novedad del Grupo Matarromera, volvió a despertar el interés tras haber sigo galardonados por un aceite «de calidad». Su presentación va acorde con el contenido, un frasco joya que rompe con cualquier diseño clásico.

Por último, el momento más emotivo lo protagonizaron los hijos de Pascual Herrera, quienes recogieron el premio a la trayectoria de su padre, «por una vida dedicada al vino».

 

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