Qué mejor forma de celebrar el Día Internacional del Pan que hincándole el diente a alguna de las clases de este para muchos producto indispensable

 

1. Hogaza de León y Zamora

Pieza de pan de gran volumen, que suele pesar entre uno y dos kilos. Es un pan de flama de amasado lento y larga fermentación, cuya cocción le confiere una corteza gruesa y dura, por lo que su conservación es muy buena, siendo su miga de color crema, con grandes alvéolos irregulares. Su forma suele ser abombada y redonda.

2. Pan de Valladolid

Pan de ‘riche’, ‘lechugino’, la barra de ‘Fabiola’… Todos ellos pertenecen a la IGP Pan de Valladolid. Recibe el nombre de pan candeal, sobao o bregado, ya que desde tiempos remotos en Castilla la variedad de trigo más utilizada es el trigo candeal. Es un pan de corteza fina y levemente tostada, de miga muy blanca y compacta con una textura fina y sabor característico

3. Torta de aceite

Tradicional en Aranda de Duero y Peñafiel. Tiene forma redonda, aplanada, con punciones en su superficie y contenido graso y proteico medio. La corteza y la miga, que es poco abundante, resultan blandas y con color dorado.

4. Pan de Montejos
Son barras de pan muy cocidas y de corteza gruesa y crujiente que presentan mayor tamaño que una barra normal. Recibe su nombre de la localidad cercana a la ciudad de León, de Montejos del Camino. La diferencia con el pan común es que necesita mayor adición de harina, por lo cual precisa de mayor tiempo de cocción.

5. Barra rústica

Es la barra tradicional, de elaboración totalmente manual con un prolongado tiempo de fermentación y cocción resultando una barra de aspecto tosco y rústico. Se suele añadir algo de harina de centeno (10-15%) que le da un color algo más oscuro y mejor sabor y conservación. Ideal para una conservación prolongada que dura hasta cuatro días.