Un estudio de la Universidad de Burgos revela que cada vez son más los que organizan sus vacaciones a través de la Red, aunque el porcentaje de reticentes también es elevado

 

¿Qué es un e-turista? ¿En qué grado de desarrollo está el turismo electrónico en Castilla y León? ¿Cuál es la tendencia a la contratación de servicios turísticos a través de soportes on-line?

El turismo y la compra electrónica son dos de los motores económicos de la Comunidad y un motivo de competitividad empresarial. Es por ello que la Universidad de Burgos acaba de publicar un estudio que proporciona “recomendaciones estratégicas para las empresas turísticas”, desvela Sonia San Martín, doctora en Ciencias Económicas por la universidad burgalesa.

Este estudio, recientemente premiado por el Consejo Económico y Social de Castilla y León (CES) y el Campus de Excelencia Internacional Triangular-E3, segmenta al turista electrónico que visita Castilla y León.

Pero qué es un ¿e-turista? Podríamos definirlo como cualquier individuo que compre un viaje y que realice esta transacción por medios electrónicos. Dentro de esta tipología, este informe revela la presencia de cuatro tipos de turistas en un sector que crece con paso firme, pero que requiere de unas vías de captación especializadas para cada grupo de usuarios.

Del evangelizador al ansioso

“En un primer lugar tendríamos al evangelizador. Ese usuario al que le chifla comprar por Internet y que sirve para ‘evangelizar’ a otros potenciales turistas”, indica San Martín Gutiérrez. “Este sería el usuario perfecto para las empresas turísticas y representa un 29% del espectro”.

¿Pero son todos los e-turistas iguales? No, de hecho la principal conclusión del estudio es que no se puede tratar igual a todos los usuarios, pese a que actualmente se haga.

La realidad es que a ese 29% de compradores decididos e “ideales” para el sector, le sigue otro grupo como son los inseguros, con poca experiencia en este tipo de contrataciones. “Que sean usuarios es una cuestión de tiempo, pero por distintas circunstancias no han tenido acceso a estos servicios, pero los usarán si tienen la oportunidad”, afirman la investigadora burgalesa.

A este grupo se le sumarían los escépticos, un sector que representa el 27% y que difícilmente volverá a comprar por métodos electrónicos tras su primera experiencia .”No les gusta el soporte y optarán por un medio tradicional”, agrega San Martín Gutiérrez, quien recuerda que el estudio se ha realizado con una muestra de 220 turistas que han efectuado su compra de paquete turístico de forma electrónica con destino a Castilla y León.

El último grupo que conformaría el espectro de los e-turistas potenciales de la Comunidad lo conformarían los denominados ansiosos, un colectivo que conforman en su mayoría consumidores jóvenes, menores de 34 años, y con un nivel de ingresos medios-altos. “Se podría considerar un grupo de e-turistas ansiosos debido al lazo de dependencia que manifiestan tener hacia el móvil, llegando incluso a considerarse adictos”, concluye la investigadora Sonia San Martín.

Reticencia ante la compra en soporte móvil o tableta

Aún así, y pese a que se podría considerar un grupo proclive a ampliar el mercado, lo cierto es que experimentan “angustia y dependencia” con las compras a través del móvil debido a que perciben “poca privacidad”, indican desde la Universidad de Burgos.

“Al final, el usuario busca un servicio que denote sencillez y confianza para realizar la compra”, señala San Martín Gutiérrez, quien entiende que la “falta de confianza” o “el celo hacia la privacidad” son los principales motivos de las reticencias hacia la compra a través de los smartphones y las tabletas.

“Es un sector en el que aún existe mucho margen de mejora, pero hay que fomentar la confianza para explotarla a medio plazo”, concluyen desde la Universidad de Burgos.