La normativa define lo que es carne picada y lo que son derivados cárnicos y, específicamente, los requisitos de seguridad alimentaria, trazabilidad y composición que deben tener

 

Tanto la legislación nacional como la de la Unión Europea definen con claridad los distintos derivados cárnicos que se producen en la UE, precisando sus requisitos de composición e información obligatoria al consumidor.

De acuerdo con esta normativa, se distinguen tres tipos de derivados cárnicos que, siendo similares, el consumidor debe conocer y distinguir:

1.- Carne picada.

la carne que ha sido sometida a una operación de picado en trozos más o menos finos. No puede llevar ningún condimento ni aditivo conservador salvo, en su caso, menos del 1% de sal (práctica no habitual en España). Este producto tiene una vida útil muy corta (2-3 días habitualmente).

2.-Hamburguesas.

Es un producto elaborado con carne picada a la que se le añaden otros ingredientes, condimentos y especias para darle un sabor característico. Puede llevar aditivos antioxidantes (vitamina C-ácido ascórbico, tocoferol, etc….) y ningún conservante. Este producto tiene una vida útil muy corta (2-3 días), salvo que se comercialice congelado.

3.- Burger Meat.

Es un producto elaborado con carne picada al que se han añadido otros ingredientes (cereales y hortalizas), condimentos y especias. Utiliza sulfitos como conservadores. Este producto tiene una vida útil más amplia (en torno a 10 días) y es un producto más seguro si su consumo no va a ser inmediato.
Lo mejor es que cada consumidor debe elegir el producto que más se acerque a sus necesidades, teniendo en cuenta la vida útil del mismo, tiempo que va a tardar en utilizarlo, tratamiento culinario, etc…