Loli Rejas, encargada de la fábrica de envasados del Palacio de Canedo (Arganza, León)

 

Al entrar, se encienden todos los sentidos gracias el intenso aroma a pimiento rojo recién asado. Loli Rejas y sus compañeras, 24 mujeres, se encontraban en pleno proceso de envasado de este delicioso producto berciano en el Palacio de Canedo, en el municipio de Arganza (muy cerca de Cacabelos, León). Lleva más de 30 años trabajando para José Luis Prada, el famoso ‘Prada a Tope’. En la actualidad es la encargada de que todo el engranaje artesanal funcione a la perfección porque conoce cada uno de los pasos como los dedos de sus manos. Empezó a dedicarse a estas tareas con 26 años en La Moncloa, cuando llegó a Cacabelos con su marido, nacido en este municipio berciano y que había emigrado al País Vasco. Allí conoció a Loli, natural de Nanclares de Oca (Álava). Hoy sus tres hijos tienen la suerte de trabajar en El Bierzo.

Esta mujer recibe las grandes cajas, en este caso, repletas de pimientos rojos, un producto que se empezó a asar por estas tierras en 1669 y que hoy en día cuenta con una Indicación Geográfica de Origen (IGP Pimientos Asados del Bierzo). Loli Rejas los pesa y los etiqueta con una identificación en la que figura el nombre del pueblo de origen, el cosechero y la fecha de recogida. Mientras tanto el único hombre que trabaja en la planta, el fogonero, enciende el horno de la plancha que se alimenta con leña, primero de chopo y luego de roble. Ella misma coloca los pimientos sobre una enorme plancha y los va dando la vuelta. Estarán listos en dos minutos. Una vez en la mesa de trabajo, todas las mujeres se dedican a pelarlos a mano con guantes y sin agua (solo mojan el cuchillo) y a embotarlos con una cucharadita de zumo de limón (los picantes llevan además una guindilla de cayena).

Después cierran los botes y los estirilizan durante 25 minutos en agua hirviendo. Al mismo tiempo, otro grupo de mujeres prepara las mermeladas de pimiento rojo.

Pero, ¿cuál es el secreto de que se vendan cada año unos 30.000 kilos de pimientos asados envasados? «Porque son de primera calidad, y son del Bierzo. Mi jefe lo tiene súper claro», enfatiza.

Después llega el turno para las castañas asadas en almíbar o confitadas (las famosas ‘marrón glasé’). Con el cambio de estaciones, estas delicadas manos femeninas se dedican a preparar otras conservas, como las cerezas en aguardiente, las peras al vino y los higos agridulces, y las mermeladas.