Verduras, frutas, frutos secos, pescado azul o sopas y ensaladas, fundamentales para equilibrar el cuerpo después del ‘descanso’ estival

 

El final del verano es el momento ideal para recuperar los buenos hábitos de alimentación que el resto del año debemos mantener y no esperar al mes de enero donde los buenos propósitos son listas interminables, gimnasia, dieta.

1. Limones

Alimento que alcaliniza el medio. Fundamental para depurar.

2. Legumbres

Lentejas, garbanzos, guisantes… Ricas en fibra y proteínas de origen vegetal.

3. Pechuga de pollo

Proteínas de origen animal en pequeñas cantidades, no más de 90 gramos por comida.

4. Manzanas
Cualquier pieza de fruta es buena, pero la manzana te ayudará a cuidar tu piel. Si añades una zanahora, ayudará además a mantener tu bronceado.

5. Agua

Fundamental. Los expertos hablan de al menos dos litros al día.

6. Lechuga y endivias frescas

Un plato de verduras crudas (lechuga, escarola, endibias…), no puede faltar casi a diario.

7. Almendras y otros frutos secos

Ideales para quitar la ‘gusa’. Buenos para la merienda, incluso para combinar en ensaladas.

8. Sopa de verduras

Caldo de verduras y si tienes hambre verdura cocida. Si es por la noche y duermes mal, no añadas proteínas.

9. Puerros, cebollas y ajos
Alimentos ideales con un poder detoxicante para el hígado. Importante si ha habido excesos del alcohol en verano. Podemos hacer un caldo con ellos y lo beberemos durante el día. En la cena podemos incluirlos con las verduras.

10. Pescado azul

Siempre es necesario en la dieta, pero si se trata de mantener el equilibrio, fundamental para la salud debido a su contenido de ácidos grasos poli-insaturados, sobre todo los de tipo omega 3.