El ‘Skrei’, bacalao salvaje y migratorio que llega desde Noruega, se encuentra ahora en su momento óptimo de consumo

 

Al norte de Noruega, más allá del Círculo Polar Ártico, se produce todos los años un milagro. La llegada del Skrei, un bacalao de la mejor especie, Gadus Morhua, que realiza una migración heroica desde el Mar de Barents donde vive hasta las aguas que rodean al archipiélago de las Lofoten.

La razón de este viaje, que supera los mil kilómetros a nado luchando contra las gélidas corrientes, es desovar en las aguas de Lofoten, bañadas por la corriente del Golfo, que sube su temperatura varios grados.

El esfuerzo del viaje es lo que convierte al Bacalao en un auténtico Skrei, como atestigua su sello de calidad. Un producto que llevan disfrutando los amantes del mejor bacalao de Valladolid desde que comenzara su temporada, en el mes de enero.

Ahora, se encuentra en su mejor momento. Una estacionalidad rigurosa que nos obliga a disfrutar de las lascas blancas del Skrei en su estación. Ni antes, ni después. Es el pequeño precio que hay que pagar: no dejarlo para mañana porque la estación se acaba.