Pese a su aparente complejidad, este plato no supera los 30 minutos de elaboración

 

Paloma Aguado

Era la receta que siempre me hacia mi tía María Jesús y yo continúo con la tradición», asegura María Ángeles mientras elabora la besamel para sus rollitos de salmón. «A simple vista, una receta con varios pasos y con una elaboración compleja, pero en realidad son 30 minutos de cocina», confiesa con una sonrisa. «El salmón tiene que ser fresco y estar laminado en filetes finos», explica María Ángeles, quien comienza a sacar los ingredientes para ponerse manos a la obra.

En primer lugar se tiene que elaborar la besamel que va a contener los filetes de salmón. Una besamel con el toque especial de un sofrito de puerro y después, con trozos de rape, gambas y langostinos anteriormente cocidos. «El toque especial de esta receta es el puerro. Le da un sabor único a la besamel que complementará al salmón», afirma la cocinera.

Mientras se elabora con la leche, el aceite y los trozos de pescado, se hacen las almejas a la marinera, el colofón del plato. «La besamel tiene que ser muy fina, que solo sirva para ligar el pescado», indica María Ángeles, puesto que es un factor importante para que no quede un rollito muy espeso y rígido.

Después, cuando la besamel esté fría, se enrolla en los filetes de salmón frescos. Con cuidado y con mimo, en unos 15 minutos, están unos seis rollitos preparados. Tras esto, se rebozan en harina y huevo y se fríen durante unos minutos, hasta que se doren. «Lo bueno de esta receta es que se pueden cocinar varias cosas a la vez y al final no se necesita mucho tiempo», asegura María Ángeles mientras aparta los rollitos de la sartén.

Después, solo hay que añadir los rollitos a la cazuela con las almejas a la marinera que se han preparado anteriormente. Dos minutos para que se mezclen con la salsa y listos para emplatar. Una receta, que para los amantes del pescado, conjuga el salmón con el sabor del rape y el toque final de las almejas.

«Es apropiado para una celebración y para un comida cualquiera», asevera la cocinera. Un emplatado atractivo y una pequeña ramita de perejil finalizan el plato, listo para sorprender a todos los paladares.