La Casa Alcón dispone de una amplia carta, con la que busca la «innovación gastronómica» 

 

Custodiado por un castillo del s.XV, seña de identidad del municipio leonés y regado por las aguas del río Esla, Valencia de Don Juan goza de una interesante y tradicional cultura gastronómica. Una amplia lista de platos que hacen las delicias de quienes se atreven con el genuino Bacalao a la Molinera, sopas de ajo, embutidos de la tierra o el lechazo asado y que ofrece desde 1993 el restaurante Casa Alcón. Un establecimiento familiar que mantiene la receta coyantina como referencia en su carta. Se trata de un guiso que aprendió Ángel Merino, cocinero y propietario, de las mujeres del pueblo “son como unas sopas de ajo pero con capas. Pan frito, bacalao desmigao con pimentón y ajo y se van superponiendo capas” y “luego lleva un caldito de pescado y va horneado” completa la explicación Pablo Heredia, encargado de sala.

Para ambos estaba claro que había que mantener una receta típica de la zona en el menú del restaurante que abrió sus puertas en 1993. Entonces se encargaron de ponerlo en marcha Javier Alonso Alcón y Concha Menéndez Pelayo un testigo que cedieron a su hija Concepción Alonso y su marido Ángel Merino. Aunque ahora está al frente Ángel con Pablo Heredia sobrino de los fundadores que se incorporó en 2009.

Solomillo al foie, Bacalao con crema de boletus, garbanzos con setas y las verduras y hortalizas de Fresno de la Vega son otros de los platos que más demanda reciben y en el apartado de vinos apuestan por la D.O.Tierra de León. Tras prácticamente un cuarto de siglo trabajando en estos fogones, Ángel ha vivido épocas buenas pero también tuvo que afrontar épocas malas con el inicio de la crisis en 2008. Dos años antes se hacía cargo del restaurante y reconoce que aunque la situación ha mejorado fue difícil sacar el negocio adelante “con mucha paciencia y trabajo. Se comenzaron a organizar más jornadas gastronómicas con otros restaurantes, micológicas, de la matanza, de la Cuaresma…”.

Los hábitos de comensales, apuntan ambos han cambiado y por lo tanto se han adaptado “los domingos se comía de carta y ahora no, así que ofrecemos un menú intermedio, un poco más elaborado”. El buen sabor de boca, lo dejan los postres milhojas de nata, de crema de chocolate, cremas de fruta, flanes, arroz con leche y tarta de queso.

Ubicado en el centro, en la Plaza Mayor, sus clientes, además de la gente del pueblo, llegan sobre todo de Asturias de ahí que hayan también incorporado a su carta los típicos cachopos de ternera o merluza “a Valencia, en verano, viene gente de fuera que tienen casa aquí que heredaron sobre todo de Asturias, Madrid y Bilbao” explica Pablo “además, mi tío Javi es de León pero mi tía Conchi es asturiana así que se empezó con esa mezcla de cocina tradicional leonesa y asturiana”. Con capacidad para 80 comensales de momento, piensan en mantener una trayectoria estable y cuando se les pregunta sobre su elemento diferenciador, salta rápido Pablo “Ángel, en todos los sitios hay mesas y sillas, pero él es el mejor cocinero de Valencia con diferencia. Yo veo, y es una opinión personal, todo muy repetitivo por ahí fuera”. Y los dos coinciden en que quizá la mayor dificultad para innovar en los platos es la rutina gastronómica “creo que en el medio rural cuesta un poco, pero luego cuando se atreven y prueban algo distinto repiten”.

Casa Alcón – Valencia de Don Juan