Aumentan el metabolismo basal, pero no pueden considerarse como eliminadores de lípidos en nuestro organismo

 

“Me voy a tomar un café, dos… Quizá una taza de té, ¿por qué no dos? Son coletillas que se utilizan en época postvacacional, a veces con objetivos para tratar de recuperar la línea. ¿Pero qué hay de cierto en esta supuesta sabiduría popular?

“Hay una serie de alimentos que pueden aportar sustancias, como puede ser la cafeína o la teína que aumentan nuestro metabolismo basal”, indica Daniel de Luis, jefe del Servicio de Endicronología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario de Valladolid.

“Es decir, una persona que se tome bastante café o té al día tiene en su organismo elementos como la cafeína o la teína que aumentan su metabolismo, pero de ahí a llamarlo quemagrasas todavía queda un buen trecho”, defiende De Luis.

Los expertos fijan el tiempo de duración del efecto de la cafeína entre las dos y tres horas, aunque hay algunos autores que lo prolongan hasta cuatro o cinco, dependiendo de la sensibilidad del individuo y el ritmo de metabolización, que varía muchísimo con la edad.

Junto a la cafeína o la teína, existen otros elementos como bebidas y alimentos que contienen productos derivados de la nuez de cola, el mate, el fruto de la Guaraná y el acebo de Yaupón.