Casi el 85% de los castellanos y leoneses consume este tipo de pan y lo prefiere en forma de barra

 

La encuesta ‘Hábitos y consumo de pan en España’, realizada por Pan Cada Día, revela algunos de los gustos y preferencias de los castellanos y leoneses respecto al pan.

Los resultados sitúan a estos como los que más pan blanco consumen, ya que el 84,2% de los encuestados se decantan por esta variedad de pan, y se consolida como la comunidad autónoma que más cantidad de pan blanco incluye en su dieta. Únicamente, el 15,7% del consumo se destina a panes integrales, con salvado o de grano completo y un 6,5% opta por otras variedades de pan, como el centeno, el trigo sarraceno o la espelta.

El consumo de pan sigue siendo una tradición gastronómica muy valorada, especialmente en Castilla y León, donde es de gran importancia la producción de cereales y se incluye en la dieta diaria de la mayor parte de la población.

En cuanto al formato preferido por los castellano leoneses, prevalece la barra en todas las franjas horarias, seguida por la baguette, la chapata y el pan de molde. Así mismo, la extendida tradición por el pan, ha dado lugar a panes característicos de la zona como es el pan candeal: denso, con miga blanca de estructura firme y compacta, con alveolos pequeños y corteza lisa, dorada y brillante.

 

Los mitos y las propiedades nutricionales del pan

El pan es uno de los pilares fundamentales de la dieta mediterránea, sin embargo, aún existen muchos mitos que nos frenan en el momento de poder disfrutar de este alimento en su totalidad, el más extendido es la falsa creencia de que el pan engorda.

En muchos casos se desconoce que únicamente contiene entre 1 y 3 gramos de grasa por cada 100 gramos. Por otro lado, el valor nutricional que aporta en cuanto a hidratos de carbono y proteínas hace del pan un acompañante imprescindible en nuestra comidas diarias. Otro de los beneficios del pan es su aporte de fibra, que ayuda a reducir el colesterol y los triglicéridos.

Otro mito muy extendido es que la miga del pan aporta más calorías que la corteza, dos partes de un mismo alimento que contienen los mismos nutrientes. La corteza se deshidrata con el horneado, mientras que la miga mantiene más cantidad de agua, de ahí su aspecto esponjoso y su aumento de tamaño.