Los artesanos coinciden en que el dulce se ha convertido en un habitual de todo el periodo navideño

 

Muchos -pequeños y no tan pequeños-, esperan el día de Reyes no solo por los regalos. Los hay que incluso prefieren lanzarse ávidos al desayuno sin pasar por debajo del árbol, mirar en el calcetín o sacudir los zapatos en busca de algún obsequio escondido.

Entre estos, están los ‘locos’ del Roscón de Reyes, un dulce que solo en Valladolid supera los 200.000 ejemplares de producción entre artesanos e industriales. Sin embargo, la pasión por este dulce no solo se limita a la capital vallisoletana, en ciudades como Ponferrada, el roscón también es una cuestión navideña, con iniciativas como la de ‘El Roscón de Reyes más grande del mundo’, una iniciativa que esconde ochenta cheques de 25 euros, cuarenta de 50 euros, cuatro cheques más de 100 euros y tres de 200 euros en el interior de raciones de roscones.

En total, serán 5.000 euros para cambiar por compras en establecimientos de la asociación Templarium de Ponferrada, una cantidad que los comerciantes de la ciudad han escondido en este figurado ‘roscón más grande del mundo’ y que el jueves día 4 de enero se repartirá en hasta 2.000 raciones en una degustación en la capital berciana.

Del ‘más grande del mundo’ al ‘millonario

Dentro de la provincia leonesa, y desde esta misma semana también existen iniciativas como la de La Confitería Conrado de La Bañeza, que reparte este año 9.000 euros en un roscón de Reyes. Estos roscones se han hecho famosos desde que hace diez años, desde que el propietario de la confitería decidiese esconder un premio de 500 euros en uno de ellos, una cifra que ha ido aumentando año tras año hasta llegar a 9.000 euros esta edición.

Pero la producción de los famosos roscones de la confitería Conrado no se limita sólo a Navidad ya que la producción artesanal de este dulce se mantiene a lo largo de todo el año aunque es en Navidad cuando se intensifica su elaboración.

Precisamente, esta realidad también se ha dejado notar en Valladolid. “Hemos detectado que los consumidores optan por el roscón durante todas las fechas navideñas, y no lo limitan solo al Día de Reyes o la víspera”, explica Javier del Caño, presidente de la Asociación de Confiteros de Valladolid.

Del Caño destaca el aumento en las ventas, con una producción de más de 200.000 roscones durante este periodo.

Y es que, al final, el dulce es el ducel, aunque no venga de Oriente, ni lo traigan tres magos…

 

Un roscón ‘millonario’