Los productos típicos y la riqueza paisajística marcan la diferencia en el mundo rural

 

Restaurante La TataEnmarcado en un paraje inolvidable, de colores marrones y verdes, situado en el camino de Santiago de Madrid, a caballo entre Valladolid y León se abre paso Cuenca de Campos, un pequeño municipio vallisoletano de 250 habitantes en el que la historia y la riqueza paisajística van de la mano para deleite de los aventureros del mundo rural. Conscientes del problema de la despoblación sus habitantes apuestan por revitalizar su tierra y recordar a propios y visitantes que su gastronomía marca la diferencia en el territorio de Tierra de Campos.

El viajero se encuentra con una antigua casa reformada con piedra que esconde dentro tres comedores con una capacidad para 140 personas y siete habitaciones para quienes deseen prolongar su estancia. Entrar en el Restaurante La Tata, regentado por Gregorio y Laure desde hace 25 años, es invitar al paladar a dejarse llevar por los sabores de platos típicos de la zona como el cocido castellano, que no falta cada miércoles y el lechazo asado que protagoniza la carta de los jueves.

Además, cuentan con un menú pensado para los vegetarianos basado en setas, espárragos de la vega gratinados, ajetes fritos y legumbres típicas como la lenteja pardina de Tierra de Campos.
El plato estrella es la carne de pichón, de hecho fue en esta localidad donde se puso en marcha el primer matadero de pichones de España, pero además en su tabla de carnes regentada por el lechazo churro asado incorpora novedades como el Wagyu, similar a la carne de buey.
Se puede comer por 10 euros un trabajado menú del día o por 40 euros para quienes opten por una carta.