¿Las espinacas y las lentejas, las más ricas en hierro? ¿Es bueno sustituir la miel por el azúcar? ¿Si comes menos se encoge el estómago?

 

Lo cierto es que no tiene nada que ver con la película. Que porque llegue el temido día en el calendario, la máscara de Jason Voorhees, no debería aparecer detrás de la próxima esquina o debajo de la cama -¿o sí?-.

Lo cierto es que si el ‘maldito’ se ha llevado la fama cinematógrafica del viernes 13, mucho antes esta fecha ya se ligaba a la mala suerte y las catástrofes, desde la época de la Edad Media y al rey Felipe IV de Francia le diese por capturar y quemar a todos los caballeros de la Orden del Temple, acusados de herejía y sodomía…

En la actualidad, y llevando la superstición a nuestro campo -a la alimentación, la gastronomía…-, también ‘se queman’ o se veneran algunos alimentos y productos, solo por una creencia popular, casi tan antigua como la caza de brujas del monarca galo.

Si no quieres seguir leyendo, serías capaz de acertar que productos cumplen con su fama. ¿Son las lentejas una gran fuente de hierro? ¿Es mejor el azúcar moreno que el blanco? ¿Es mejor la sal marina para la salud?

1. El zumo de naranja y la inmediatez de su consumo

Se ha podido comprobar que la resistencia de las vitaminas de un zumo de naranja (principalmente, la vitamina C que es la más abundante) es mucho mayor de lo que mucha gente piensa. De hecho, se puede exprimir el zumo por la noche y conservarlo en la nevera para tomarlo a la mañana siguiente sin experimentar pérdidas apreciables en su valor nutricional.

2. Las lentejas y las espinacas, ¿a prueba de hierro?

Existen alimentos vegetales como las espinacas o las legumbres con elevado contenido en hierro. La cuestión es qué cantidad de ese hierro es capaz de absorber el organismo, lo que se denomina “biodisponibilidad”. En el caso de los alimentos de origen animal, como carnes y pescados, la biodisponibilidad del hierro es mucho mayor que la de los alimentos vegetales. Puedes comprobar el contenido de hierro de los alimentos en este contenido.

3. La miel es mejor que el azúcar y el azúcar moreno mejor que el blanco

La miel es un alimento al que se le atribuyen cualidades que no posee. Está básicamente compuesto de azúcares con pequeñas cantidades de micronutrientes. Contiene una pequeña porción de agua, por lo que su aporte calórico es ligeramente inferior al del azúcar. En cuanto al azúcar moreno, nutricionalmente es muy similar al blanco, pero con una pequeña porción de fibra.

4. Cuando se come menos el estómago encoge

El estómago está compuesto por músculo liso y, por tanto, es flexible y es capaz de dilatarse en función de la comida ingerida, pero en reposo su tamaño es constante.

5. La sal marina, más saludable

Existen pocas diferencias nutricionales entre los diferentes tipos de sal, incluyendo la sal de origen marino. La única diferencia destacable la encontramos en la sal suplementada con yodo, interesante para asegurar un aporte adecuado de este nutriente. En cualquier caso, existe un consumo excesivo de sal en nuestra dieta, en muchas ocasiones muy por encima de las recomendaciones de 5 g al día, lo que puede tener una incidencia directa en nuestra salud cardiovascular.