El director general de la Abadía Retuerta destaca el objetivo turístico del proyecto, tras ser galardonado en los Premios Travellers

 

Sevillano de nacimiento, Enrique Valero es el director general tanto de la bodega Abadia Retuerta como del hotel de cinco estrellas Le Domaine y del restaurante con estrella Michelin Refectorio. Desde su llegada a este enclave de referencias históricas, patrimoniales, naturales y gastronómicas de calidad en el valle del Duero, en el término muncipal de Sardón de Duero (Valladolid), hace ocho años, su máxima ha sido el trabajo en equipo y la sonrisa.

–El hotel Abadía Retuerta Le Domaine ha sido premiado en tres modalidades en los premios Travellers’ Choice que concede la web Tripadvisor. ¿Qué tipo de clientes tiene y busca?
–Todo tipo de huéspedes que disfruten de los que ofrecemos, que aúna un sitio histórico como la abadía; naturaleza, que es la finca donde se ubica todo; y el vino y la cocina. Todo eso lo combinamos con el principal patrimonio con el que cuenta Abadía Retuerta Le Domaine que es la excelencia en la puesta en escena y el servicio. Todo nuestro equipo, tanto en el hotel como en la bodega, está entrenado para detectar qué experiencias desean nuestros huéspedes. En 2017, el 60% de los huéspedes era español, que viene sobre todo de Madrid, Castilla y León y País Vasco. El 40% restante era americano (el 15%), suizo (el 10%) y mexicano (otro 10%). Buscamos como ser más atractivos para los centroeuropeos, alemanes, ingleses y nórdicos. Recibimos algún cliente asiático, pero es más extraño.

–En 2013, el hotel fue distinguido con los 5 Diamantes por la American Academy Hospitality Sciences de Estados Unidos, fundada por el hoy presidente Donald Trump. ¿Cree posible que el mismo Trump se hospede alguna vez?
–No descarto que pudiera venir una persona como Trump, pero no creo que su agenda le traiga a Valladolid (contesta entre risas). Pero no descartamos nada, porque en Abadía Retuerta Le Domaine hemos tenido presidentes de gobiernos y embajadores, aunque este no es un hotel para famosos, no es exclusivo, al contrario queremos que venga gente de Valladolid, Burgos, León y del resto de Castilla y León, para comer, para recibir un tratamiento en el spa o para participar en una experiencia de la bodega. Tenemos que combinar la tranquilidad, la discreción y el anonimato del huésped con otras actividades que son absolutamente asequibles para el público de Castilla y León. Tener cerca de tu casa, a poco más de media hora, Abadía Retuerta es un lujo.

–¿Es importante el enoturista en Castilla y León?
–Es muy importante. Hemos trabajado muy duro durante casi 30 años para tener todos los reconocimientos, incluida la estrella en la Guía Michelin que se consiguió en un año y ha mantenido Marc Segarra. Una empresa como Novartis tiene vocación de permanencia y de poner en el mapa de la excelencia turística Sardón, Valladolid, Castilla y León y España.

–¿Ese modelo de excelencia es trasladable a otros negocios del valle del Duero?
–Sería muy necesario que hubiera cinco hoteles,cinco bodegas y cinco restaurantes como los de Abadía Retuerta porque nuestro objetivo es crear destino. Hay que ponerse en el lugar del cliente. ¿Por qué España lleva un retraso de cinco siglos en la excelencia, cuando somos un país mucho más artesano, con un patrimonio intacto, más bosques que nadie y una gastronomía que es modelo? ¿Por qué con estos mimbres no hacemos un destino de referencia? Pues se puede hacer y Abadía Retuerta lo está haciendo. Nosotros ofrecemos experiencias únicas para que el huésped se sienta como en casa. Te garantizo que el personal consigue que las 6.500 personas que pasan por aquí al año se vayan como apóstoles, como embajadores.

–¿Algún nuevo proyecto?
–Lanzaremos al final de año la Academia del Terruño para dar formación a los sumilleres sobre los vinos de calidad.

El hotel y el restaurante volverán a abrir sus puertas el 26 de febrero, después de su puesta a punto y mantenimiento del invierno.