La Casona de la Vid, el restaurante de la bodega de El Lagar de Isilla, en Burgos, una apuesta gastronómica, vinícola y de hospedaje

 

Una finca de 1890 alberga La Casona de La Vid, un restaurante ubicado en la Bodega de El Lagar de Isilla, de la Denominación de Origen Ribera del Duero, situada a 16 kilómetros de Aranda de Duero, y que también cuenta con hotel.

La tradición vitivinícola y la Ribera del Duero están muy presentes en la cuidada decoración del establecimiento, que sabe conjugar perfectamente algunos guiños más modernos.

El proyecto, según detalla su gerente, Pilar Zapatero, nació a principios de este siglo. «El negocio familiar había comenzado en 1995 con el restaurante El Lagar de Isilla de Aranda, que cuenta con una bodega subterránea del siglo XV. Allí comenzamos a elaborar el vino de la casa y, una vez que hicimos 50.000 botellas a mano, vimos que teníamos la necesidad de construir una bodega de elaboración», explica Pilar.

Al buscar una ubicación, la familia Zapatero encontró el lugar idóneo en un pequeño pueblo «que se llama La Vid, un nombre inmejorable para situar una bodega, y con una finca histórica a rehabilitar», añade la gerente. Más de una década después, en 2013, se abría el restaurante y las diez primeras habitaciones del hotel. Un año después se completaba la instalación con otras once habitaciones.

Fusión

En la carta aparece como uno de los atractivos principales el plato estrella de la zona, el lechazo asado en horno de leña. Sin embargo, comparte protagonismo con otras alternativas culinarias más innovadoras. Un menú degustación maridado con diversos vinos, así como varias especialidades micológicas, frutos del mar y una amplia carta de pescado y carnes y cocina de vanguardia. Ese equilibrio ha llevado a que la Guía Michelin haya incluido a La Casona de La Vid como establecimiento Bib Gourmand, gracias a «la exquisitez con que que presentan sus platos y a que la tradición se fusiona con la vanguardia».

Más allá de la carta, el restaurante participa en varias citas gastronómicas destacadas como las jornadas del lechazo en junio, las jornadas micológicas en noviembre, o el certamen comarcal de tapas en abril. Además, para animar el día a día se oferta un menú las jornadas laborables de 12,5 euros regado con vino de Ribera del Duero.

La realidad es que el paso del tiempo ha hecho que en el restaurante se hayan llevado a cabo algunos proyectos que no entraban en los planes iniciales. La organización de bodas es uno de ellos. «En un principio no teníamos intención de hacerlas, pero ahora tenemos una por fin de semana, de mayo a septiembre, y también unas cuantas fuera de temporada», explican.

La carta de vinos es otro de los atractivos, donde aparecen todos los caldos de Ribera del Duero elaborados en la Bodega El Lagar de Isilla. A partir de ahí, se contempla una amplia oferta de vinos del país y también una selección internacional.

Asimismo, llama la atención, la oferta de los vinos de la casa, que se elabora en la bodega, de Tierra de Castilla y León, realizados con monovarietales de Garnacha, Tintorera, Syrah, Cabernet Sauvignon, Merlot y Albillo.