La firma leonesa, de modestos orígenes en los tiempos de la posguerra civil, se ha convertido en un referente dentro del sector de los embutidos y la restauración

 

Desde que en 1945, en pleno periodo de post guerra, se abriera el primer Mesón Ezequiel, la firma leonesa, afincada en Villamanín, ha extendido su trabajo, con tres restaurantes en la provincia leonesa y una fábrica de embutidos de reputada fama.

El origen de Ezequiel se fraguó a la luz de la lumbre y como establecimiento para para dar cobijo y alimento a los viajeros y trabajadores que se quedaban sitiados por las intensas y abundantes nevadas en la Montaña Leonesa.

Fue el origen del mesón, al que siguieron el Ezequiel Roa y Ezequiel Calle Ancha, en León capital, y que cimenta parte de su éxito en una fábrica de embutidos que concentra la atención de los visitantes y que abastece a los restaurantes.

No es de extrañar que muchos turistas planifiquen su ruta con una parada obligatoria para recargar las energías con un buen chorizo de Ezequiel antes de proseguir su camino con una sonrisa y el estómago lleno.

 

Mesón Ezequiel