Cómo disfrutar de una velada de tablao con la mejor gastronomía en el Día del Flamenco

 

En el tablao, a pocos metros, pasión por la danza y el cante que brotan de un arte de relevancia universal reconocida en 2010 por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Una danza que los expertos aseguran que “se expresa en piel y sangre”. “Es el idioma del corazón que eleva su voz y despierta la piel y el alma”, defienden desde Cardamomo Madrid, uno de los lugares de más proyección de este arte… Sí, hablamos del flamenco.

En el día internacional de este patrimonio cultural, procedente de Andalucía, ¿cómo acompañaríamos el taconeo que emana de la tarima para meternos en la piel del mismo Camarón de la Isla y sus orígenes en la San Fernando gaditana?.

Por paralelismo con el nombre, quizá lo más apropiado sería degustar un plato de flamenquines cordobeses. ¿Cómo? Sí, son unos rollitos fritos de cerdo con jamón y queso muy típicos de Cordoba, y su receta es realmente sencilla. Son muy fáciles de hacer como vais a ver en esta receta de flamenquines. Basta con filetes de carne de cerdo, lonchas de jamón serrano o jamón york, lonchas de queso, huevos, harina, pan rallado, una pizca de sal y, claro está, ¡mucho arte!

También en el género de los fritos -a veces hay que darse un capricho-, no hay nada como disfrutar del cante con una plato de pescaditos. En Valladolid, por ejemplo, una visita a El Cortijo, en el centro, puede hacerte viajar hasta el mejor espectáculo digno de escuchar la interpretación de Entre dos aguas de Paco de Lucía.

En la misma capital vallisoletana, y en los albores de la Navidad, se podrá disfrutar de Siempre Así en el Teatro Calderón el 22 de diciembre. Quizá, al salir del mismo, una ración de camarones en el restaurante Pedro Olivar o en la propia Casa de Andalucía.

Cualquier excusa es buena para chuparse los dedos entre gambones de Huelva, pan de coca con jamón o unos buñuelos de bacalao con mermelada. ¡Viva el Día del Flamenco!