El jamón se cura durante doce meses en Guijuelo para trasladarlo a Huelva, donde permanecerá dos años más con influencia del clima Atlántico

 

¿Qué es ‘Fusión’? Se trata de una gama de jamones ibéricos limitados conseguidos con una serie de elementos especiales para conseguir un sabor más auténtico. Fusión es fruto de tres elementos básicos: la cabaña propia, la dehesa y la combinación de los climas de Guijuelo y de la sierra de Huelva.

A la genética de los cerdos de raza ibérica de la firma Castro y González hay que sumar el medio natural en el que los animales pasan su último año de vida alimentándose exclusivamente de encinas centenarias, de pasto y cereal que encuentran en la dehesa. Y es gracias a la combinación de dos climas como Fusión se convierte en una propuesta diferente.

El jamón se sala y cura durante doce meses en el clima frío y seco de Guijuelo, a más de 1.100 metros de altitud. Después, y una vez que han aprehendido todo el sabor de la dehesa se trasladan a la sierra de Huelva, donde permanecerán dos años más y donde la influencia del Atlántico hará evolucionar el producto, haciéndolo más complejo.

Así Fusión es un jamón capaz de transmitir todo el sabor de los dos paisajes: la delicadeza inicial de los jamones salmantinos y la profundidad de sabores y complejidad típica de los que envejecen en las sierras onubeneses.

 

La cata

Al abrir un jamón Fusión lo primero que llama la atención es su grasa, que va de un color blanco roto al rosáceo, y presenta una consistencia blanda, untuosa y fresca. El jamón presenta un color oscuro que es fruto de las temperaturas más elevadas que se producen en la Sierra Norte de Huelva, lo que provoca que sude más y, como consecuencia, avance su curación.

También el aroma se hace más intenso y profundo debido a la humedad y al calor de la sierra. Por el contrario, la curación lenta y las temperaturas bajas que se dan en Guijuelo permiten obtener un sabor más profundo e intenso.