Desterrada por los monjes por hacer la competencia a la cerveza, esta bebida legendaria gana adeptos con producción artesanal en Castilla y León

 

España ya tiene su primer hidromiel oficial reconocido como tal, ‘Valhalla’, de origen sevillano. Sin embargo, el considerado licor de los dioses, con más cuatro mil años de antigüedad y primera bebida fermentada de la historia, se produce de forma artesanal en otros muchos lugares de la geografía española y con una buena representación castellano y leonesa.

La hidromiel, desterrada por los monjes por lo que ahora llamaríamos ‘competencia desleal’ hacia su mercado cervecero, ha sobrevivido en buena medida al paso de los siglos gracias al desarrollo en los países nórdicos, con los vikingos como embajadores, aunque incluso en la America precolombina -de ahí que se vincule a los nórdicos con el descubrimiento de América-, también existen muestras de su producción por los mayas.

Precisamemte, la variedad geográfica y la forma de elaborarla en distintos lugares del planeta, ha dado origen a diversas modalidades, como describe el argentino César Heredia afincado en Valladolid y propietario de Cerveza Artesanal Patagonia. Esta factoría, en Aldeamayor de San Martín, produce cinco tipos de hidromiel. Y para ello, sus productores llegaron a marcharse en 2013 al norte de Noruega a conocer un asentamiento vikingo, que la produce de forma invariable desde hace siglos.

“Ellos hacen una hidromiel de la paz y otra de la guerra”, indica Heredia. La de tiempos de paz se elabora con agua, lúculo, levadura salvaje de Noruega y miel; mientras que a la de tiempos de escaramuzas y espadas, los berserker le añadían trozos de la amanita muscaria -la típica seta de los gnomos-, con un contenido claramente alucinógeno.

“Nosotros producimos ambas, pero por supuesto no le echamos esta seta venenosa, sino que utilizamos un tipo de canabbis legal”, afirma el productor argentino.

Otras modalidades: De Julio César a los mayas

Además de estas dos modalidades vikingas, en la fábrica vallisoletana también se elabora un tipo de hidromiel celta, a la que se añade cebada; una romana, con trigo -se dice que Julio César solo bebía hidromiel-; y el tipo maya, al que se añade corteza de roble americano.

El secreto del brebaje de los dioses está en la forma de elaborarlo, así como en el tipo de produzto utilizado. Se suele utilizar miel artesana, agua y levaduras, pero César Heredia insiste en la importancia de la levadura y su fermentación, de ahí el apelativo de salvaje que utiliza para algunas de sus tipos de hidromiel.

En Ponferrada, la cervecería Castreña también produce hidromiel, con miel de brezo y con “un toque cítrico” que deja un buen regusto en el paladar.

De igual forma, Urzapa, con miel de León, en Sueros de Cepeda, también es una de las más conocidas en ese resurgir del licor del Valhalla.