El Monasterio Escondido aúna producto y origen en una apuesta muy monacal en la provincia burgalesa

 

Apartado de la vorágine urbana y enclavada en un pequeño municipio burgalés, con apenas 472 vecinos, se esconde rodeado de un paraje arbolado, El Monasterio de Tórtoles de Esgueva (S.XII). En su interior, un importante trabajo de rehabilitación, permite descubrir los restos de la Iglesia de Santa María, el claustro y la sala capitular -ésta última convertida en una acogedora cafetería-.

Siguiendo el recorrido se abre paso el comedor principal, antiguo refectorio, donde poder deleitarse con una cuidada carta que potencia sobre todo los productos de la zona. “Producto y origen” así resume Emilio Castro Medina la propuesta gastronómica de “El Monasterio Escondido”. Su gestor y propietario completa la oferta de restauración con la de hospedaje, tras habilitar 17 habitaciones en el monasterio. Después un cierre temporal de varios años, este madrileño se lanzó a la aventura “dicen que la ignorancia es atrevida”, apunta pero insiste “un sitio como este con más de 800 años de historia vale la pena”. Le unen lazos emocionales, se casó en Tórtoles y personales con Castilla y León, “mi madre es leonesa y mi mujer de Burgos” y destaca la generosidad del pueblo que le han acogido como un vecino más.

En “El Monasterio Escondido” trabajan con un menú diario y carta dónde destaca el Timbal de mollejas de churro y setas temporada, la morcilla de Aranda al estilo tradicional, la ensalada de escabeche de codorniz y tabla de embutidos de la sierra de Burgos. Curiosamente, explica Emilio, “los vecinos me piden siempre pescado y los turistas carne”. Así pues incluye rape, rodaballo y marisco (gambas, navajas y zamburiñas) y rulo de rabo de toro deshuesado, chuletillas de lechazo churro y previo encargo cabrito de la Sierra de Burgos, lechazo churro y cochinillo de Segovia.

El punto dulce y distintivo lo pone la tarta de queso de cabra artesana con miel, “hay que probarla porque es realmente espectacular”, incide Emilio

El Monasterio Escondido