El té es menos estimulante que el café y más antioxidante

 

Quemagrasas, adelgazantes, saciantes, infusiones así las hay y pueden ayudar en una dieta a sentirse más saciado;pero no hacen milagros. Por mucho que un té queme grasas no baja las calorías del torrezno o el cochinillo.

Sin embargo, las infusiones son saludables, muy recomendables, un hábito –y ahora cada vez más una moda– que ayuda a hidratarse, a beber líquidos a las personas que les cuesta mantener el consumo de ese deseable litro y medio de agua al día y también las hay –valeriana, tila…– que ayudan a conciliar el sueño o anises y manzanillas o el té de roca para aliviar una mala digestión, y otras muchas más ayudas y beneficios.

Preparados hay cientos y sabores, también. En bolsitas son de fácil y cómodo uso; pero también directamente en tisaneras, coladores o filtros. Teteras no deben faltar en la casa de un amante de estos productos. Y, muy recomendable, cuidar la taza, no sirve cualquiera, ha de resultar agradable. Y además de los preparados, que pueden comprarse en tiendas especializadas o en cualquier supermercado, están las mezclas que permite una buena despensa como la manzanilla y el antiinflamatorio jengibre juntos para bajar el estrés.

Y para dejar fuera toxinas, los cítricos acompañan muy bien a una buena variedad de infusiones. También el apio, el laurel, el diente de león o el tomillo ofrecen similares beneficios de limpieza.

 

El té, menos estimulante y más antioxidante

No todas las infusiones son té, solo lo son las que proceden de la ‘camellia sinensis’ y solo el té tiene teína. Prepararse una manzanilla o un rooibos es hacerse una infusión.

El té comparte con el café efectos estimulantes;pero son diferentes. Ambos contienen cafeína; pero una taza del segundo tiene el doble que una de té negro y la del primero es de absorción mucho más lenta. Por ello, el té es menos estimulante, y más antioxidante, que el café;pero también altera la conciliación del sueño.