Pierclaudio Peparini es el maestro pizzero del Rugantino e Pulcinella en Ponferrada

 

Fue una noche de noviembre, hace ya sesenta años. Música, alcohol y “dolce vita” en el Trastévere romano. La condesa veneciana Olghina di Robilant celebraba su cumpleaños en el afamado restaurante Rugantino cuando la bailarina turca Aïche Nanà comenzó a desnudarse. Los pechos de Nanà escandalizaron así a la Italia de la época desde la portada de “L”Espresso”. “La notte turca di Roma”, titulaba. Nacía el mito que inspiraría a Federico Fellini para aquella bacanal de la fiesta final de “La Dolce Vita”.

La fotografía inspiró al cineasta, pero también a cientos de italianos durante décadas, al igual que el afamado restaurante, hoy en día venido a menos como parte de una franquicia mundial.

Pierclaudio fue uno de esos romanos para los que el Rugantino siempre estuvo ahí como símbolo de la modernidad o el destape, y hace poco más de un año quiso rendirle su particular tributo en Ponferrada. Este vecino de la capital del Coliseo de 43 años es uno de los pocos “chef de la pizza” en España. “Yo soy pizzero, que no cocinero. Aquí la que cocina es mi mujer, Stefania, que es de Nápoles”, deja claro desde el inicio junto al horno en el que imagina y crea a más de 250 grados.

Pierclaudio llegó a Ponferrada por amor en 2015, y no tardó en darse cuenta de que los bercianos tenían que “conocer la verdadera pizza”. “Se parecen a los romanos. Aman la comida y la pasta la quieren auténtica”, subraya.

Con el título de maestro pizzero por la Academia Pizzaiolo, este italiano, futbolero –como mandan los cánones– y seguidor de la Roma, celebró el reciente triunfo de la “Giallorossi” ante el FC Barcelona en la “Champions” “con una buena pizza romana”, incluidas las anchoas, la mozzarella y el orégano.

Sin embargo, en su restaurante, el Rugantino e Pulcinella –en honor al local romano del destape y al también afamado establecimiento napolitano–, la pizza más aclamada por los comensales es la margarita. “Es la estrella, al igual que la pasta a la carbonara de mi mujer”, afirma Pierclaudio, quien también admite que “están muy de moda los ñoquis”, pasta elaborada con harina, patata y queso.

Todas ellas son buenas opciones en una carta muy al estilo Fellini en la que, parafraseando al genio, Pierclaudio es “un artesano que no tiene nada que decir, pero sabe cómo decirlo”. Aplíquenlo a la pizza.