En la comunidad se trabaja en el Plan 2016-2019, con la apuesta del turismo gastronómico y la creación de la Mesa Gastronómica de Castilla y León

 

La gastronomía española representa cerca del 25 % del producto interior bruto (PIB), según el presidente de la Real Academia de Gastronomía, Rafael Ansón, quien ha defendido el papel de este sector en la economía española y la necesidad de promover una alimentación saludable.

Así lo ha destacado en un encuentro informativo celebrado en Madrid, en el que ha indicado que “cerca del 30 %” del empleo que se genera en España se produce en el entorno de la gastronomía, con unos 10.000 puestos de trabajo anuales.

En Castilla y León, con este sector en auge y como uno de los motores de la comunidad, la Junta de Castilla y León trabaja desde el pasado año en el Plan 2016-2019, en cuyo plano internacional, se trabaja en la puesta en marcha de un Programa Integral Promoción Turística Internacional en torno a los principales productos turísticos internacionales, como puede ser el turismo idiomático o el turismo gastronómico, producto especializado sobre el que se trabaja en una estrategia de promoción nacional e internacional, así como en la recién creada Mesa Gastronómica de Castilla y León.

“La gastronomía, entendida como alimentación, es la actividad más importante de la sociedad moderna del siglo XXI; no hay ningún otro sector que genere tanto dinero”, ha aseverado.

Según datos facilitados por Ansón, dentro del escenario turístico, la gastronomía representa el tercer aspecto mejor valorado por los visitantes extranjeros, por detrás del transporte y las infraestructuras.Un aspecto, el gastronómico, que en 2016 motivó la llegada del 15 % de los turistas internacionales a nuestro país, que sumaron más de 10 millones de viajeros.

La gastronomía también cobra fuerza en el ámbito cultural ya que se alzó, el pasado año, como “el sector más creativo de España”, por delante de la arquitectura.

Ansón ha reivindicado el papel de la industria alimentaria dentro de la economía, pues facturó en 2016 cerca de 97.000 millones de euros y es el segundo sector que más exporta después del de bienes de equipo y el de automóviles, “incluso en época de crisis”.