Las trompas celtibéricas, protagonistas de la ‘Pieza del mes’ del Museo Numantino de Soria

 

Durante este verano, Soria y Numancia pueden ser motivo de una escapada. El Museo Numantino conserva restos de más de cincuenta trompas celtibéricas, la mayoría de ellas procedentes del yacimiento de Numancia, que destacan tanto por su factura técnica como por su decoración.

Estas trompas pudieron ser usadas con variadas funciones en la guerra, como aviso y ordenación de la batalla o crear un estruendo intimidante, y posiblemente como instrumentos musicales para ritos.

A diferencia del resto de las cerámicas numantinas realizadas a torno, estas piezas se modelaban a partir de una lámina, de la que se obtenía una bocina, la embocadura y un cuerpo girado sobre sí mismo capaz de generar sonido al soplar en él. La cocción en el horno y su secado previo debían ser cuidadosos y altamente especializados para obtener un determinado sonido.

En la actualidad se ha producido un incremento notable en el interés de la investigación por la música y los sonidos en las sociedades prerromanas, sin duda porque ambas manifestaciones, musicales o sonoras, son esenciales en la celebración de rituales y ceremonias religiosas, en festividades sociales, en la guerra, e incluso en actividades económicas como la ganadería.

Todas las trompas numantinas fueron decoradas con pintura incluyendo múltiples motivos geométricos, muchos de ellos astrales. Su riqueza decorativa nos permite saber que eran piezas importantes dentro de la sociedad numantina.

Con esta visita se tratará de descubrir algunos de los secretos de estas particulares piezas del universo celtibérico, desde su fabricación y uso hasta la relación que pueden tener con otros instrumentos de boquilla contemporáneos en el ámbito mediterráneo. Esta será la ‘Pieza del mes’ durante todos los sábados de julio, agosto y septiembre. La actividad, de carácter gratuito, tiene lugar a las 12:00 horas.