Las primeras nevadas de la temporada invitan a disfrutar del manto blanco en el puente de la Constitución

 

Con una bonita y atractiva capa blanca, el valle de Valdeón, en los Picos de Europa, en su vertiente leonesa, invita al visitante a fundirse en una estampa de película.

Las múltiples rutas de senderismo que rodean Posada de Valdeón o Santa Marina -por poner dos ejemplos- pueden convertirse en un plan ideal para el próximo puente de la Constitución, a principios del mes de diciembre.

Desde Santa Marina, el puerto de Pandetrave, que limita por el norte con Valdeón, y con un buen acceso gracias a la carretera LE-243, que une esta localidad con Portilla de la Reina, puede ser una gran opción para disfrutar de la nieve y de unas inmejorables vistas. Los visitantes, casi sin bajarse del coche pueden contemplar la Torre del Friero en el Macizo Central de los Picos, la propia Santa Marina, o la Torre Bermeja en el Macizo Occidental.

Una pista abierta al tráfico de vehículos privados sale del mismo Puerto de Pandetrave hacia la Horcada de Valcavao donde se divide en dos, una baja directamente a Fuente Dé en Cantabria y la otra se dirige al Caben de Remoña, desde este, y a través de la Canal de Pedabejo podemos acceder facilmente a la Vega de Liordes.

Es pues una excelente base para ascender a varios emblemáticos Picos del Macizo Central y un excelente mirador, sin necesidad de moverse practicamente del coche.

 

Cocido valdeonés

Las múltiples opciones de restauración y alojamiento también ayudan a reservar para visitar la vertiente leonesa de los Picos de Europa. Desde coquetos hoteles y hostales rurales, casas rurales, incluso uno de los mejores albergues de la comunidad, como lo es la Ardilla Real, en Santa Marina.

Y para reponerse de la ruta de senderismo o las actividades invernales -existen majadas ideales para practicar el esquí de montaña-… ¡Qué mejor que un cocido valdeonés! El sabroso cocido valdeonés elaborado con garbanzo, patata, berza y compango variado, tiene en la morcilla de verano casera su ingrediente estrella que le confiere un sabor único y muy característico.

Elaborada artesanalmente en muchas casas del valle, con pan, ajo, pimentón y otros condimentos, la morcilla de verano es un componente necesario en cualquier cocido o potaje elaborado a fuego lento.

Además, en temporada de caza, no hay que dudar a la hora de pedir piezas como jabalí o venado, un manjar para coger fuerzas.

¿Y de postre? Los frisuelos. Alimento que portaban los pastores en sus morrales, hechos a base de harina, leche y huevos son un sano y sólido refrigerio que proporciona energía y que puede combinarse tanto con bocados dulces como salados.

La gastronomía tradicional de Valdeón cuenta también entre sus especialidades con la chanfaina, la androja caineja, el queso azul de Valdeón o la torta mantecada, todas ellas un buen pretexto para disfrutar de la nieve, el bello entorno natural de los Picos de Europa y de una gastronomía privilegiada.