El actor Juan Echanove y el cocinero Jesús Sánchez protagonizan nueve vídeos que describen los distintos tipos de profesionales en la cocina

 

Todos nosotros tenemos nueve personalidades, aunque una de ellas es la dominante, también los jefes de cocina. Por eso es tan necesario que los cocineros se conozcan a sí mismo y sean capaces de controlar y combinar sus fortalezas y sus debilidades, si quieren ser buenos líderes en sus cocinas. Vamos para que no vuelen los cuchillos porque una cocina es un espacio muy estresante en el que sobran las tensiones.

El consultor Leandro Fernández abordó en Valladolid ‘Las 9 personalidades del chef’, una ponencia que levantó pasiones en la última edición de Reale Seguros Madrid Fusión y que se apoya en nueve vídeos protagonizados por el actor Juan Echanove y el cocinero con dos estrellas en la ‘Guía Michelin’ y dos soles en la ‘Guía Repsol’ Jesús Sánchez, del restaurante Cenador de Amós, situado en Villaverde de Pontones (Cantabria).

Basado en el conocido como eneagrama de la personalidad o mapa de la personalidad, el ponente describió una tipologia útil como camino de autoconocimiento y por tanto de crecimiento personal, en el que tiene mucha improtancia la inteligencia emocional. Leandro Fernández asegura que para ser un líder en la cocina es clave conocerse a uno mismo, sus habilidades y sus debilidades, y austogestionarse, porqque “difícilmente va a poder gestionar a otros”.

“Nuestra conducta es como un iceberg, solo asoma por encima de la línea del agua parte de nuestra pessonalidad, pero el enaegrama nos permite ver que hay por debajo”, afirmó.

En un ambiente que el consultor relajó poniendo en pie a los miembros de Euro-Toques, fue pasando los distintos vídeos y describiendo a las distintas personalidades de chef que de dividen en las triadas instintiva-visceral, la emocional y la del pensamiento racional.

1. Controlador

En primer lugar describió al controlador activo que busca el poder y lleva la ira a flor de piel, porque en el fondo tienen miedo de confiar en los demás. “Son creadores de tensión, enérgicos y muy intuitivos. Pero van sembrando cadáveres en la cocina”, aseguró.

2. Adaptable

El cocinero adaptable es suave en los gestos, conciliador y dubitativo. Busca armonías y le gusta pasar desapercibido, aunque quiere que se pongan en valor sus aportaciones. Está armado de paciencia, es diplomático y tiene muchas capacidad de escuchar a los demás, pero al mismo tiempo le sobran las dificultades para enfrentarse a los conflictos y, por eso, tiende a la inhibición.

3. Perfeccionista

El perfeccionista estricto no aguanta los errores. Considera que el mundo es imperfecto y trabaja duro para mejorarlo, por lo que tiene un nivel de auto exigencia muy alto. Predica con el ejemplo, pero no es capaz de delegar y posee una flexibilidad muy limitada.

4. Ayudador

El ayudador considerado cuenta con muchas habilidades sociales y necesita sentirse querido. Tiende a crear vínculos emocionales pero tiene dificultades a la hora de decir que no y le falta conciencia de sus propias necesidades.

5. Conseguidor

El conseguidor competitivo si no se autogestiona tiende a la vanidad, muy preocupado por la imagen y por el éxito. Es práctico y rápido, tiene gran capacidad de comunicación y de promoción, pero es muy cortoplacista y ve a los demás como máquinas productivas.

6. Creativo

El creativo intenso es profundo, sensible, creativo y original. Busca diferenciarse y ser distinto, pero su mayor miedo es a no sentirse reconocido. En este caso, la variabilidad emocional y la dificultad para comunicarse con los demás son sus mayores problemas.

7. Brillante

El cocinero brillante, frío y distantes maneja mucha información pero tiene dificultades a la hora de comunicarse y de crear equipos.

8. Dubitativo

El dubitativo busca vincularse con un líder para que le dé seguridad a la hora de tomar decisiones y posee un alto nivel de lealtad. Eso sí, cuando tiene las cosas claras es como un martilló pilón, brillante y anticipador. Por todo ello, prefiere ser el segundo de abordo que el primero.

9. Entusiasta

Finalmente, el chef entusiasta tiende a proponer muchas cosas pero no termina ninguna, Le cuesta bajar al detalle, profundizar y rematar. Encuentras dificultades para aprender de los errores y para empatizar.