Pueden ser recomendables, incluso para perder peso, pero también impensables para personas con problemas renales y/o hepáticos

 

Existen mitos y leyendas -aunque también algunas verdades- sobre las llamadas dietas proteícas. Estos planes alimenticios están fundamentados en una ingesta de alimentos con alto contenido en proteínas. Estas son capaces, con su aporte proteínico, de modular el metabolismo, provocando saciedad y disminución del apetito y propiciando la pérdida de peso ya que el cuerpo tiene que utilizar una mayor cantidad de calorías para hacer la digestión.

Este tipo de dietas de adelgazamiento incluyen muy poco aporte de carbohidratos, recurriendo el organismo a las reservas de tejido graso para obtener energía y así perder peso.

“El concepto de dieta proteíca es muy variado”, desgrana Daniel de Luis, jefe del Servicio de Endicronología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario de Valladolid. “Has dietas de estas que indicadas por un médico pueden propiciar una pérdida de peso, añade De Luis.

Sin embargo, el profesional vallisoletano, también incide en que hay otras dietas de este tipo “que pueden provocar citosis u otros problemas en pacientes con insuficiencia renal, hepática…”. “Tienen que asesorarse con su médico o un diplomado en Nutrición”, subraya.
En definitiva, que “habrá pacientes en los que se podrá realizar una dieta proteica y otros en los que no”, concluye.

 

Los superalimentos