Cada maestrillo tiene su librillo, y aunque en cada casa los cocineros y cocineras tienen su sello personal, aquí os dejamos ocho claves imprescindibles para preparar un gazpacho delicioso

 

La sopa fría por excelencia de nuestro país es el gazpacho; un plato sencillo, refrescante e ideal para tomar en verano. Tomate, pepino, pan, cebolla, pimiento, ajo, aceite, sal, vinagre y agua son los ingredientes. Su preparación es sencilla y rápida, pero no por ello carece de trucos, claves y recursos culinarios que marcan la diferencia entre un gazpacho perfecto y uno solo bueno.

1. El tomate

El tomate es el ingrediente base del gazpacho y por ello, debemos procurar que sea el producto de la mayor calidad. Se recomienda usar tomates maduros, preferiblemente tomates pera, ya que son menos ácidos, de piel fina, dulces y contienen menos semillas. Aunque parezca obvio, hay que recordar que no valen los tomates de ensalada y mucho menos los zumos de tomate o las latas de tomate natural. Su uso afectará a la calidad final de tu gazpacho.

2. Reposo

Un truco muy útil para la preparación del gazpacho es dejar reposar los ingredientes una vez cortados. Coloca el pan en el fondo del recipiente que estés usando, pon las verduras encima, añade la sal y deja que repose durante la noche. Así el jugo del tomate empapará el pan, sin añadirle agua, y los sabores se mezclarán totalmente. A su vez, los ingredientes se ablandarán y será más fácil triturarlos.

Un gazpacho nunca debe tomarse inmediatamente después de su preparación. Como mínimo debe esperarse 4 horas, aunque lo ideal sería consumirlo el día después y dejarlo enfriar bien en la nevera.

3. Mezclar

La proporción de los ingredientes es otra de las claves para conseguir un gazpacho perfecto. Que ningún sabor en concreto destaque sobre los demás, el único sabor que debería sobresalir es el sabor del gazpacho.

4. Intensidad del sabor

Según el gusto personal, podéis prepararlo más o menos fuerte, según la cantidad de cebolla y ajo. Para los apasionados del gazpacho más intenso, cebolla en generosidad y ajo en crudo. Si lo preferís suave, podéis cocer el ajo en leche y blanquear la cebolla hirviéndola.

5. El agua… que sea mineral

Los pequeños detalles son los que marcan la diferencia. El agua que utilicéis para cocinar y añadir al gazpacho siempre será mejor si es mineral que del grifo. Aunque cuanta menos uséis, mejor. Simplemente añádela para conseguir la textura deseada, para el resto, si seguís la clave número 2, ésta será más que suficiente.

6. Pepino

Añade pepino fresco, lo menos maduro posible y bien pelado. Retirad bien todas las pepitas para evitar el sabor amargo.

7. Aceite, vinagre y sal

El aceite siempre se debe añadir al final, con todos los ingredientes ya triturados. Hay que ir añadiendo la sal y el vinagre poco a poco, probándolo hasta conseguir el resultado deseado.

8. Textura y temperatura del gazpacho perfecto

Ni muy espeso ni muy líquido. El gazpacho perfecto debe tener una textura homogénea, sin grumos y listo para beber. Aunque sin duda, el espesor dependerá de los gustos de cada uno.

Y sobre la temperatura: fría, muy fría. El gazpacho debe reposar en la nevera y servirse bien frío. Puede durar hasta 3 días en el frigorífico ¡Y nunca se congela! Aunque sí pueden añadirse hielos una vez servido.