El Mesón Casa Pedro de Herrera de Duero organiza sus clásicas jornadas (de obligada petición, los buñuelos de lechazo)

 

Surgió como una idea para revitalizar el mes de enero y se ha convertido en una cita imprescindible para los amantes del lechazo. Desde hace 23 años, el Mesón Casa Pedro dedica una semana y media a uno de los platos tradicionales más conocidos de la comunidad. Ubicados en Herrera de Pisuerga (Valladolid), Pedro Muñoz y Paula Sanz decidieron abrirse camino en el mundo de la hostelería para ofrecer una opción laboral a sus hijos. «Mis padres querían que no nos fuéramos del pueblo», explica Roberto Muñoz, quien junto a su hermana Asunción, y ahora sus respectivas familias, gestionan el negocio.

Los primeros pasos los dieron en 1988. «Primero era un mesón de pueblo con mantel de cuadros», y ahora disponen de cinco salones, cafetería, jardines, zona de baile… Éste es uno de los puntos fuertes para que la gente se acerque hasta Herrera de Pisuerga, el otro es la calidad del producto. Sus padres comenzaron trabajando en una carnicería, así que no es de extrañar su exigencia y criterio a la hora de realizar la compra de unos productos que acaban dando forma a la carta con la que trabajan a diario. Lechazo asado, carnes a la brasa, cocido, patatas con manillas, guiso de la abuela… «Comida tradicional castellana», explica Roberto.

Hasta el domingo 4 de febrero, el protagonista es el lechazo asado al horno de leña. Le acompañan en el menú de entrantes, por ejemplo, los buñuelos de lechazo, toda una sorpresa por su aceptación. «Es impresionante el éxito que han tenido. Lo reservamos para las jornadas gastronómicas, porque es parte de nuestro distintivo», explica.
En sus casi treinta años dedicado a la restauración, Roberto, analiza la evolución del sector y la demanda de los comensales. «Antes con un buen plato era suficiente. Ahora hay que tener en cuenta muchos más detalles, referentes al espacio, el servicio, la variedad», pero si algo no ha cambiado es que «la comida bien hecha y tradicional sigue gustando», concluye.