La capital y el territorio ofrecen al viajero un selecto patrimonio, paisajes rurales y cantidad de establecimientos donde el tapeo es un arte

Mikel Madinabeitia |

León es un destino acogedor, con mucho encanto, cercano y apropiado para hacer una escapada de unos días. La capital del territorio es una ciudad muy rica en cultura debido a su profusión de monumentos y plazas con historia. En una escapada de cinco jornadas les vamos a dar unas pistas de la localidad y también del resto de la provincia, siempre con ese afán de servicio público, para que disfruten con este menú que atesora un rico patrimonio, bellos paisajes rurales, una sorpresa natural y, cómo no, gastronomía de primera.

Lo que más llama la atención de León, la cuna del parlamentarismo, es su impresionante catedral, verdadero tesoro artístico, que contiene seguramente las vidrieras más bonitas del mundo. La catedral de Santa María es imponente con sus elegantes torres que apuntan al cielo, su rosetón central y sus arbotantes góticos. Conocida con el sobrenombre de la Pulchra leonina, que significa ‘la Bella Leonesa’, está inspirada en la catedral de Reims y su construcción se inició en el siglo XIII para finalizar en el XV.

Hay que visitarla con calma, sobre todo el interior, ya que sus cerca de 150 ventanales y rosetones están cubiertos por más de 1.700 metros cuadrados de vidrieras. Una maravilla que conviene contemplar sin prisas. Vayan en un día soleado, que no es difícil en León, y vean la luz del sol pasando a través de los mil colores de sus cristales. Todo un espectáculo.