De viaje por el patrimonio minero de Castilla y León

 

En el fondo no son otra cosa que «el paisaje después de la batalla». La batalla que ha llevado al hombre desde que tuvo instinto suficiente para escarbar la tierra en busca de recursos con los que subsistir. La búsqueda de minerales para los usos más diversos ha dejado en el paisaje de Castilla y León sus propias huellas. Y pueden seguirse no solo rastreando galerías mineras ya abandonadas. También antiguas fábricas, vías de tren o yacimientos. Todo el patrimonio minero que atesora esta comunidad no cabe en dos páginas pero sí un buen puñado de propuestas.

1. LAS MÉDULAS (Las Médulas. León).

Hablando de patrimonio minero en Castilla y León no se puede pasar por alto el ‘estropicio’ realizado por los romanos en El Bierzo. La mayor mina de oro del Imperio en su momento quedó convertida en un revoltijo de picachos y paredones rojizos tan alucinante que hoy está considerada como un auténtico tesoro arqueológico. Tanto, que estas explotaciones fueron declaradas en 1997 Patrimonio Mundial por la Unesco, por tratarse de un lugar especialmente significativo en la historia de la Humanidad. Antes de recorrerlo, resulta especialmente indicada la visita el Aula de Arqueología (tels. 987 42 28 48 / 987 40 19 54) que se ubica a la entrada de la localidad de Las Médulas. Es la mejor forma de entender qué buscaron los romanos.

2. MUSEO DEL FERROCARRIL DE PONFERRADA (Ponferrada. León).

La historia de la minería del carbón en Castilla y León va indisolublemente unida al desarrollo del ferrocarril. De hecho, una y otro se necesitaron para hacerse viables mutuamente. De nada servía extraer mineral si luego no se podía llevar hasta los lugares en los que se trabajaba su transformación. Por eso, no era raro que las propias empresas mineras tuvieran sus propios ferrocarriles. Y que estos fueran desarrollándose en función de la potencia que conseguían las empresas mineras. El Museo del Ferrocarril de Ponferrada se ubica en la estación de la Minero Siderúrgica de Ponferrada, la empresa creada para explotar las reservas hulleras de las cuencas bercianas y lacianiegas. El recorrido por el interior del museo es un paseo de nostalgias en el que se puede tocar alguna de las últimas locomotoras de vapor que circularon por Europa. INFORMACIÓN. Tel. 987 405 738. Web: museoferrocarril.ponferrada.org.

3. LA FÁBRICA DE LUZ. MUSEO NACIONAL DE LA ENERGÍA (Ponferrada. León).

Las instalaciones de la Minero Siderúrgica de Ponferrada, que funcionaron entre 1920 y 1971, acogen ahora el moderno relato expositivo que revela al visitante la vinculación entre la minería y la producción de energía. Un espacio museístico que está incluido entre los cien elementos más destacados del patrimonio industrial de España. Su visita sirve para descubrir cómo se genera y se transforma la electricidad a partir del carbón, desde que este llega a la fábrica –transportado por los trenes que hemos visto en el Museo del Ferrocarril– y es descargado en el Muelle de Carbones, hasta ver cómo se conduce a la Nave de Calderas transformado en la fuerza que moverá la espectaculares turbinas alojadas en un edificio contiguo. INFORMACIÓN. Tel. 987 40 08 00. Web: lafabricadeluz.org.

4. MUSEO DE LA SIDERURGIA Y LA MINERÍA DE CASTILLA Y LEÓN (Sabero. León).

El edificio que acoge este museo, la antigua Ferrería de San Blas de la localidad de Sabero, tiene aires de catedral gótica. Entre el asombro de ver los viejos mecanismos que hacían funcionar esta industria emergiendo del suelo y el pasmo de descubrir el esfuerzo físico que todo ello suponía, es una visita obligada para quien persiga las huellas del carbón en los genes de nuestra sociedad. De hecho, la historia de la siderurgia moderna en España comenzó aquí, cuando, entre 1841 y 1847, empezaron a funcionar en el valle de Sabero los primeros altos hornos a la inglesa construidos en España con el fin de aprovechar el carbón de la zona y producir el hierro aquí mismo. La Ferrería de San Blas estuvo en funcionamiento apenas 16 años, pero son los únicos vestigios que quedan en España de aquel momento de despegue industrial en la Península. INFORMACIÓN. Tel. 987 71 83 57. Web: www.museosm.com.

5. CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LA MINERÍA (Barruelo de Santullán. Palencia).

Las antiguas escuelas de Barruelo acogen la historia reciente de una transformación: la que sufrió esta localidad a partir del hallazgo fortuito de una piedra negra a la que el cura de Salcedillo le pegó una patada en 1838. El descubrimiento de hulla y antracita en el valle del Rubagón convirtió a Barruelo de Santullán, durante más de cien años, en uno de los centros más destacados de la minería española. Tanto como que Barruelo llegó a ser, entre 1920 y 1940 –su edad de oro–, la localidad con más vecinos de la provincia. El recorrido por sus nueve salas debe completarse con la visita a la reproducción de unas galerías mineras tal y como eran habituales en Barruelo. Tampoco debe pasarse por alto la visita a la cercana localidad de Vallejo de Orbó, creada expresamente a principios del siglo XIX para los mineros que trabajaban en la explotación del Pozo Rafael. INFORMACIÓN. Tel: 979 60 72 94. Web: turismobarruelo.com.

6. SENDERO MINERO (San Adrián de Juarros. Burgos).

Este paseo circular, que parece perfectamente señalizado como sendero de pequeño recorrido (PRC BU-56), tiene principio y final en San Adrián de Juarros. De unos diez kilómetros de longitud, ilustra los trajines mineros que se desarrollaron entre las localidades burgalesas de San Adrián y Brieva de Juarros. Una caminata didáctica, que puede recorrerse en unas cuatro horas. También puede hacerse en bicicleta de montaña. La excursión se disfruta más si se dispone de pequeñas linternas para explorar la entrada de alguna de las minas que han sido acondicionadas para ello. INFORMACIÓN. Ayuntamiento: tel. 947 42 10 15.