El segoviano Óscar Hernando protagoniza el ‘showcooking’ de los productos de la comunidad en la segunda jornada de Gastronomika

 

Óscar Hernando lleva visitando San Sebastián Gastronomika desde que se abrió la feria, hace ahora diecinueve años. “Venía a ver las ponencias, a aprender y a escuchar”, asegura mientras prepara las tapas que esta tarde se van a compartir en el stand de Tierra de Sabor. Lleva toda la vida dedicándose a la cocina, se declara un enamorado de su profesión y le brillan los ojos de una forma especial cuando dice que a su hijo se le rifan en los mejores restaurantes de Formentera, donde lleva trabajando desde hace cuatro años. Es decir, ha despertado interés por su pasión en su descendencia.

Pero ahora está en San Sebastián. Hasta aquí ha traído dos tapas que él mismo califica de “espectaculares”: meloso de rabito de cerdo ibérico deshuesado -“una textura fantástica”, presume- acompañado de colas de cangrejos de río, y oreja de cochinillo al vacío y crujiente. Dos tapas que ha acompañado con sendos vinos de la denominación de origen Valtiendas. Todo muy segoviano. No en vano, Hernando es el jefe de cocina del Restaurante Maracaibo de la capital del Acueducto.

“Gastronómika es un escaparate al mundo, tiene una repercusión fantástica”, asegura aunque sobre todo valora la posibilidad de poder convertir esta cita en un punto de encuentro entre cocineros que no se ven a lo largo del año. Tiene claro que la apuesta actual de la cocina “es el producto” y advierte de que en Castilla y León hay mucho y muy bueno. ¿Creen los cocineros de la comunidad en la capacidad de desarrollo que tienen todavía por delante? “Por supuesto que nos lo creemos”, asegura, aunque reconoce que “desde hace mucho tiempo” se está intentando poner en valor el trabajo que se hace desde los fogones de la región.

San Sebastián Gastronomika – Segunda Jornada

Castilla y León regresa a Gastronomika con Tierra de Sabor como embajadora