El chef arandino, David Izquierdo, triunfa con su hamburguesa de lechazo en la cena del embajador en Washington

 

Han sido cinco días muy intensos. Jornadas de trabajo al frente de los fogones, a las que se han unido muchos sentimientos, el orgullo de convertirse en embajador de los productos gastronómicos burgaleses y la satisfacción de haber cumplido a la perfección con el objetivo. El chef arandino David Izquierdo acaba de recalar en la Ribera del Duero, de regreso de Washington, donde ha conseguido conquistar a nuevos paladares. En la capital estadounidense, el cocinero ha sido uno de los encargados de preparar la cena de gala organizada por el embajador español con motivo del Día de la Hispanidad.

“Es interesante salir de tu casa y enseñar lo que haces, es impresionante entrar en la casa del embajador para cocinar y, sobre todo, es un orgullo situar a Burgos en el mapa, darlo a conocerlo por medio del ‘tasting” o degustación, en un país donde sólo conocen Madrid y algunos sitios costeros”, explica David. Una oportunidad en la que el chef ha apostado por su principal seña de identidad, modernizar los productos tradicionales de la tierra con un toque singular de vanguardia. De ahí que su hamburguesa de lechazo de pan de mollete, con lechuga de Medina y manzana de Caderechas, se convirtió en uno de los platos preferidos del menú. Un gran conocido en la carta de su restaurante, el 51 del Sol, pero una auténtica novedad para los 600 comensales. Un comedor integrado por diplomáticos, invitados y personal de la embajada que disfrutaron con el menú degustación. Entre las personalidades españolas, estuvo presente el ex ministro de Defensa, Pedro Morenés.

Burgos en el mapa

El producto estrella, el lechazo que también estuvo representado en su versión mollejas, se acompañó con otros imprescindibles de la gastronomía burgalesa, como la morcilla o el vino de la Denominación de Origen Ribera del Duero, que tuvo un espacio estelar en la bodega de banquete. En la maleta para conquistar América, no faltaron los quesos, la trucha y el cangrejo, con el reto de poner a Burgos en el mapa gracias a sus joyas gastronómicas.

El formato de menú degustación con más de una decena de platos sorprendió, según Izquierdo, a los paladares americanos, ya que “no es algo habitual para ellos. Allí comen por inercia y no con ese nivel de elaboración”, afirma. Llamó la atención claramente la hamburguesa, ya que se trata de un formato de comida muy americano, “pero no con esos productos, ni con esa preparación, es algo que no se esperaban y tuvo un gran éxito”.
La cena en la Embajada española en Washington, se engloba dentro de la iniciativa ‘Cómete España’ que desarrolla el Gobierno para promover la gastronomía nacional fuera de nuestras fronteras. La expedición burgalesa, integrada en Burgos Alimenta, se completó con el chef Ricardo Temiño y el productor de morcillas Roberto Da Silva. Además de Burgos, representando a Castilla y León, también se dieron cita otras dos comunidades: Extremadura y Madrid.

Exhibición de elaboración de morcilla

La experiencia americana no se quedó en la cena en la embajada, ya que los productos de Burgos también se dejaron ver, y mucho, en el mercado de Washington, donde se desarrollaron tres showcooking, con las mismas delicias gastronómicas. La elaboración de morcilla como tradición burgalesa se convirtió en la gran protagonista. “No están acostumbrados a ver la sangre, junto al arroz, todo el proceso de cocción y, les llamó la atención, se quedaron impactados”, detalla el chef. Cocina en directo, degustación de productos y tapas, consiguieron que el público encajara a Burgos en el mapa de España gracias a la gastronomía.

Se trata de la tercera experiencia internacional de la expedición de Burgos Alimenta, después de haber participado el pasado año en una actividad en la Universidad Rey Juan Carlos I de Nueva York y, el año anterior, en Noruega.