Los fogones también son cosa de niños y ellos aprenden divirtiéndose y jugando

 

La diversión es fundamental para el aprendizaje. ¿Quién no ha ayudado a sus padres de pequeño a preparar unas croquetas o una tarta? Hoy en día, más que nunca, la cocina se ha vuelto atractiva para los niños. Quizás tenga mucho que ver con ello el programa de televisión Máster Chef Junior. Los cursos de cocina son cada día más habituales. Los niños aprenden los pasos esenciales y platos sencillos y, lo que es más importante, aprenden a comer mejor jugando.

La cocina despierta pasiones entre los más pequeños, como en los cursos para niños que organiza el restaurante del chef Javier Peña Sibaritas Klub, situado en el Museo de la Ciencia, para grupos de 5 a 8 años, y de 8 a 12 años. La cocinera Verónica Sandín explica a los más pequeños cómo se preparan las croquetas. Primero elaboran la besamel con aceite, harina y leche, y la dejan enfriar; después cortan los ingredientes y los mezclan. Luna González asegura que ha cortado pechugas en sus casa «un millón de veces», mientras Lucía Barbado saltea las setas en una sartén.

Llega la hora de hacer las bolitas y todos reconocen que «es muy divertido», aunque acaben con las manos rebozadas. Moldean las croquetas: se pasan por harina, huevo batido y miga de pan, antes de freírlas. Las han preparado de jamón serrano, de jamón york, de setas y de queso tipo Philadelphia. Probarán sus propias croquetas con la familia en casa. Además, los padres reciben un correo con las recetas para poderlas poner en práctica con sus hijos.

Cuando todo termina, saben que es fundamental la limpieza, así que se ponen manos a la obra..