La primavera trae consigo los primeras piezas de temporada de una fruta rica en potasio

 

En batido, en almíbar, al café, gratinado, mermeladas, helados, en macedonia o al cava. Pollo al melocotón o carne de cerdo con higos y melocotón. Su peculiar y personal sabor dulce y aromático, su textura aterciopelada, su intenso color amarillo con recuerdos anaranjados y rojos confieren a esta fruta de origen chino lo exótico de su historia con la fácil compatibilidad gastronómica.

En España aparecen en mayo los primeros melocotones procedentes de Sevilla, Huelva y Valencia. En julio lo hacen los que se cultivan en Murcia (Cieza), Extremadura, Tarragona y Barcelona, y los melocotones que llegan ahora, en septiembre, vienen de Lérida y Aragón (Calanda). Todos buenos, todos saludables. Una de las variedades más apreciadas por el consumidor es el catherina, por su excelente aroma y pulpa fresca y jugosa; pero hay más de dos mil distintas. Fruto del melocotonero, árbol de la familia de las rosáceas, las referencias a su cultivo en China se remontan a hace más de 3.000 años. En Oriente son un símbolo de larga vida e inmortalidad y constituyen un motivo habitual en la decoración de las famosas porcelanas. Fueron llevados a Persia (Irán) a través de las rutas comerciales de las montañas, llegando a ser conocidos como la fruta pérsica. Tres siglos antes de Jesucristo, el melocotonero llegó a Grecia y durante la Edad Media su cultivo se extendió por toda Europa. Se consolidó y expandió su producción sobre todo durante el siglo XIX.

Los melocotones deben elegirse en el mercado enteros, sin podredumbre, golpes o alteraciones detectables por zonas oscuras en su piel, limpios y exentos de partículas extrañas visibles. El color permite saber bien su grado de madurez, cuando la última mancha verde toma un tono amarillo es señal de que su estado es perfecto para ser consumido. Su olor, suave, aromático y afrutado. Una vez comprados, es conveniente mantener los frutos que no estén maduros del todo a temperatura ambiente. En frigorífico hay que almacenarlos separados entre sí y de otras frutas.

El abanico de vitaminas hidrosolubles que contiene es amplio, sin destacar ninguna en concreto. La cantidad de carótenos síque es más alta que la de otras frutas, lo que le confiere parte de sus propiedades saludables.
Es una fruta ideal para todo tipo de personas, ya que sus aportes de nutrientes son absolutamente moderados; aunque a algunas les produce alergia, pero se debe a la piel por lo que la solución habitualmente es fácil. Aporta en baja cantidad azúcares, por lo que su escaso valor calórico y su efecto saciante lo convierten en un aliado en dietas de adelgazamiento.

Su contenido de fibra le confiere además propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de los niveles de azúcar en las personas que tienen diabetes.

Asimismo, por su elevado contenido en potasio y bajo en sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón.

No obstante, su consumo deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral. Sin embargo, a quienes toman diuréticos que eliminan potasio y a las personas con bulimia, debido a los episodios de vómitos autoinducidos que provocan grandes pérdidas de este mineral, les conviene el consumo de este tipo de fruta.