El chef Víctor Martín estrena la estrella de la Guía Michelin, con “satisfacción por el sueño logrado” y “la responsabilidad de cumplir con tanta demanda”

 

El cocinero Víctor Martín, del Restaurante Trigo de Valladolid, aún no se cree sus últimas 24 horas. “Es un sueño cumplido”, no para de repetir, antes de admitir que esperaba “algo así” desde hace años.

El chef del céntrico local vallisoletano recibió este miércoles la estrella de la Guía Michelin, y se sumó a ese prestigioso club que comprende ya diez establecimientos en Castilla y León. “Me han felicitado todos ellos. Aún no lo he digerido… La prensa, los reconocimientos, las llamadas… ¡Es una locura!”, señala entre la satisfacción y “la responsabilidad de cumplir con tanta demanda”.

Y es que para pedir la vez para el nuevo inquilino de la guía roja hay que esperar hasta el mes de marzo del próximo año… Y eso que las pegatinas y otros distintivos del ya famoso muñeco blanco tardarán en llegar. “Apenas se publicó la noticia, y el teléfono y la página web ya echaban humo”, señala con un tono que denota felicidad, pero también la “responsabilidad” de tener que “cumplir” con un público deseoso de conocer los motivos de la entrada en el firmamento del establecimiento de la capital vallisoletana.

Para ello, tanto Víctor, como su mujer Noemí Martínez, tratarán de mantenerse fieles a las señas de identidad que les han llevado hasta la chaqueta blanca con bordado de estrella. “Seguiremos con una cocina de corte tradicional, pero con una presentación vanguardista”, subraya sin querer que los flashes y las compañías de los chefs más televisivos cambien la hoja de ruta del Trigo más brillante.

 

El firmamento culinario obtiene la décima estrella en Castilla y León