La salmonella es la causa más común de intoxicación alimentaria, siendo los huevos y derivados, la carne de pollo, pavo, vaca y cerdo, la leche y los helados los alimentos más implicados

 

En verano, es común bajar algo la guardia en lo que respecta a la alimentación, el cuidado de los alimentos o la cocina de estos. Enfermedades como la salmonelosis están a la orden del día, y no hay un verano en el que la salmonella no cause estragos sobre todo en sectores de la población como los niños o los ancianos.

Es la causa más común de intoxicación alimentaria, siendo los huevos y derivados, la carne de pollo, pavo, vaca y cerdo, la leche y los helados los alimentos más implicados.

Pero no solo esta bacteria es el terror del verano, junto a ella la Campylobacter, Escherichia coli, las toxinas bacterianas del Bacillus, Clostridium y Staphylococcus, y algunos virus como los norovirus, son los principales grupos de microorganismos causantes de toxiinfecciones alimentarias.

Por eso, vamos a proporcionar algunos consejos que promulga la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León para evitar cruzarse con esta invitada inesperada:

 

1.- No rompa los huevos en los bordes de los recipientes donde vayan a ser batidos y emplee dicho recipiente únicamente para esa operación

2.- No separe las claras de las yemas aprovechando la propia cáscara del huevo.

3.- Descongelar las carnes y pescados en recipientes cerrados dentro en los frigoríficos.

4.- Cocinar de forma suficiente los mariscos comprados vivos.

5.- Evitar comer huevos crudos o alimentos poco cocidos que contengan huevos crudos.

6.- No consumir carnes insuficientemente cocinadas, especialmente las de aves.

7.- Conserve la comida preparada adecuadamente No tomar leche cruda

8.- No hay que poner en contacto alimentos crudos con comida preparada.

9.- Utilizar recipientes herméticos para guardar y mantener la comida refrigerada.

10.- Conservar en los frigoríficos los alimentos cocinados y sobras de comida hasta su consumo.

11.- Cualquier mayonesa o salsa similar, si es casera, debe ser consumida inmediatamente tras su elaboración, sin guardar las cantidades sobrantes. Si es industrial, debe ser mantenida en el frigorífico una vez iniciado su consumo.

12.- Consérvese siempre en los frigoríficos cualquier pastel, natillas, salsas, etc, y consúmanse a las 24 horas posteriores a su elaboración.

13.- En las excursiones no deje nunca alimentos preparados al sol o dentro del coche. Consérvelos en una nevera portátil.