La Huerta de La Retamilla cultiva chiles mexicanos en Navas de Oro

 

César Blanco

Luis y Beatriz le echaron imaginación y apostaron por ello. Se trataba de cultivar chile en Navas de Oro, en plena campiña segoviana, tan alejada de las tierras del Yucatán o Monterrey. Y llevan ya diez temporadas, alguna más que el restaurante mexicano Punto MX, del chef Roberto Ruiz, al que abastecen de producto fresco. «Empezamos sembrando lo más básico, el chile jalapeño, el chile serrano, el tomatillo verde… Roberto, con quien habíamos entablado amistad a través de su esposa, María, quería tener producto mexicano fresco en el restaurante que estaba a punto de abrir», recuerda Luis.

Con el tiempo, La Huerta de La Retamilla se ha convertido en una de las claves del éxito del Punto MX, el primer mexicano en lograr una estrella Michelin. Luis García y Beatriz Alonso cultivan más de veinte variedades de chile. Además de las especies jalapeño y serrano –las más habituales–, cada temporada suelen introducir alguna nueva después de haber probado su germinación en una suerte de fórmula ensayo-error.

El proceso es completamente ecológico y natural, sin productos químicos o fitosanitarios, lo que garantiza la calidad del producto. «Los chiles necesitan humedad relativamente baja y mucho calor para salir adelante. Yo suelo guardar las mejores semillas del año anterior, pues es la manera de ir domándolas», explica Luis, que se apasionó por la agricultura junto a su abuelo en esta finca familiar de la provincia de Segovia.

Los comienzos no fueron fáciles. Luis y Beatriz dejaron la tienda de productos eco que tenían en Madrid para trasladarse a vivir al campo, pero no se arrepienten porque han demostrado que se puede cultivar el mejor chile mexicano entre los pinares segovianos y, por supuesto, que el mundo rural también ofrece oportunidades. Solo hace falta imaginación y orgullo.