El consejero delegado de Vega Sicilia recibe el premio de la Fundación Universidad Europea Miguel de Cervantes

 

La Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC) entregó este miércoles el premio de su fundación a Pablo Álvarez, consejero delegado de Vega Sicilia. Lo hizo en Peñafiel, en el Museo Provincial del Vino ubicado en el castillo de la villa, en un acto con el que se clausuró la sexta edición del curso ‘Los Mundos del Vino’, que se ha celebrado desde el pasado lunes. Las dos primeras jornadas tuvieron lugar en las dependencias de esta Universidad en Valladolid.

Además del subdelegado del Gobierno en la provincia, Luis Antonio Gómez, y del presidente de la Fundación UMEC, Luis Barcenilla, el presidente de la Diputación vallisoletana acudió a la clausura para entregar el premio y dedicar unas palabras a los asistentes y al homenajeado. Jesús Julio Carnero –en presencia de los presidentes de las denominaciones de origen de Rueda, Cigales, Bierzo, Toro y Ribera del Duero, que acababan de intervenir en el curso- definió a Álvarez como el “inconformista tranquilo, sosegado, pausado”, y eso es así porque cuando se hizo cargo la elaboradora “en los años 80 se podía haber conformado con mantener el peso de la leyenda de Vega Sicilia”, sin embargo “él ha querido ser un inconformista de ese sosiego, de esa pausa, tranquilidad, desde el silencio.

Y ha conseguido que Vega Sicilia sea lo que es. Era ya mucho entonces, y ahora es un grupo de 5 bodegas, una en el extranjero, que habla en sus productos de la calidad y eso es lo más importante que podemos ofrecer las gentes de aquí, es lo que nos debe distinguir, si no todo acabará siendo imitable”. Según Carnero la palabra que definiría a la afamada bodega de Valbuena de Duero sería “precisión”, donde “todo está perfectamente engranado para un producto excelso, único, que nos distingue a los vallisoletanos, castellanoleoneses y a los españoles. Eso sin duda tiene mucho que ver Pablo Álvarez, en haber mantenido esa leyenda y haberla hecho muchísimo más grande desde la precisión”.

 

«Queda mucho por hacer»

Precisamente el bodeguero homenajeado, que intervino antes que Carnero, dejó, una vez más, muestras del inconformismo del que habló el presidente de la Diputación. Álvarez señaló que “creo que queda mucho por hacer. Un vino hace falta toda una vida para hacerlo y cada día estoy convencido de ello”.

Agradeció “profundamente” el premio reconociendo que, después de 35 años en Vega Sicilia y los que le quedan por delante, lo conseguido hasta el momento es fruto de que “tuve la suerte de enamorarme del trabajo que hago”, lo que estima que también le ha permitido hacerlo bien, bromeando cuando comentó que de no ser así “mi familia no me hubiese dejado estar todos estos años, y hoy creo que somos un grupo único en el mundo, si me permiten la falta de humildad”, dirigiéndose a los asistentes al curso y a su clausura.

De nuevo, para concluir, insistió en que “el trabajo que queda es enorme, nos tenemos que mover mucho más y saber enseñar lo que hacemos, y creo honestamente que el futuro de la Ribera, de Castilla y León y de España en el mundo del vino puede ser fantástico si sabemos hacerlo”.

Durante la mañana y contempladas en el curso, se desarrollaron tres mesas redondas compuestas por representantes de bodegas y de las denominaciones de origen: Rueda, Toro, Cigales, Bierzo y Ribera del Duero.
Una versó sobre la comunicación en el sector, otra protagonizada por mujeres entregadas en cuerpo y alma a este mundo, y en la tercera intervinieron los presidentes de las denominaciones citadas a quienes se les preguntó por la evolución del viñedo, quien no está teniendo su mejor año.

Los cuatro coincidieron en que la cosecha será considerablemente menor pero esto no tiene por qué influir en la calidad de la misma. También se habló de la reciente zonificación del Bierzo, algo que las otras denominaciones no contemplan al tener características muy diferentes.

Curso ‘Los Mundos del Vino’ de la UEMC