El pastel de atún, además de cómodo, se convierte en un manjar para muchos si se elabora con buenos alimentos

 

Su ocupación laboral, además de su trabajo de ama de casa, hacen que Belén Torrecilla Gómez, optimice los recursos y los tiempos a la hora de elaborar los menús caseros. Consciente de que para una buen comida, lo mejor es la calidad de las materias primas, algo que asegura un buen producto final. De esta forma, nuestra anfitriona, hoy ha querido presentarnos una de las recetas que más éxito tienen entre los comensales de su domicilio, tanto la familia como los amigos que acuden a un hogar, siempre abierto. Se trata del pastel de atún, una exquisitez que hace que en la familia López Torrecilla, se chupen los dedos.

Se trata de una receta sencilla, en la que se utilizan los medios de la cocina moderna. Aunque originalmente se calentaba al baño María en horno convencional, Belén ahora utiliza el microondas. De igual forma, lejos de untar con mantequilla o margarina el molde en el que se realiza el pastel, con utilizar papel de horno, se consigue un resultado idéntico. Lo fundamental es saber jugar con el tiempo y el olor, se puede sacar del horno cuantas veces sea necesario para comprobar su textura y de esta forma saber que el pastel de atún está listo, no para comer, sino para que se pueda enfriar y posteriormente degustarlo.

A pesar de que pueda ser difícil para quien no ha cocinado nunca, entender las cantidades y los tiempos, para una experimentada cocinera como Belén es fácil sólo con el olor que va despidiendo el pastel según se está realizando, el color que encuentra cuando abre la puerta del microondas o la textura que percibe al introducir una barilla o un tenedor. La receta de Belén es para ocho raciones.

De esta forma, en una casa como la de Belén Torrecilla y Julio López, muy conocidos no sólo en Arévalo y comarca, sino en toda la región, donde ambos trabajan de sol a sol, siempre tienen tiempo para disfrutar de comidas y cenas familiares y de amigos, donde el pastel de atún de Belén se ha convertido en una delicia imprescindible, y los que repiten visita, si no lo hubiera, lo echarían de menos.

Pastel de atún