Los abulenses esperan con ilusión la llegada de la Semana Santa, una celebración que atraerá a miles de turistas

 

Burgohondo, Herreros de Suso, Bonilla de la Sierra, Villarejo del Valle, El Barraco, Arévalo, Candeleda… Estos son algunos ejemplos de municipios abulenses que disfrutan con su Semana de Pasión.

1. HERREROS DE SUSO

En la procesión del Prendimiento (Jueves Santo), los vecinos, antes de la Hora Santa (22:30), salen de la iglesia con la cruz parroquial y, en tono distendido y a paso ligero, la conducen hasta la cruz de piedra que se alza a las afueras, donde como símbolo de la traición de Judas se lanzan piedras al monumento.

Además, durante el Jueves Santo y el Viernes Santo, en el templo parroquial, se instala el Monumento al Señor, acompañado por dos lienzos gigantes que datan de finales del siglo XIX.

2. BONILLA DE LA SIERRA

En Jueves Santo, en la medianoche, tres encapuchados recorren las calles de la localidad, acompañados únicamente de una campanilla, una trompeta y un bombo, en señal de duelo. Es la procesión de Los Negros. El recorrido lo repiten el Viernes Santo, también con la cara cubierta, en la procesión de las 12:00 horas y ya con la cara descubierta, en la procesión del Santo Entierro de por la tarde.

3. VILLAREJO DEL VALLE

Además de en Navaluenga, las ‘Rimas Sacras’ de Lope de Vega también se recitan en Villarejo del Valle, con la particularidad de que en esta localidad se cambian los versos en función de si es Jueves Santo o Viernes Santo. Al margen de los actos religiosos, en Villarejo del Valle es tradicional el Juego de las Caras, de madrugada y que se realiza con dos chapas de la época de Alfonso XII, en recuerdo de las monedas que pagaron los soldados por la túnica de Jesús.

4. EL BARRACO

Durante el Sábado Santo, en este municipio se representan diferentes momentos de la Pasión y Muerte de Jesucristo. A partir de las 20:00 horas, más de sesenta vecinos de la localidad recorren distintos escenarios que tienen como eje central la iglesia parroquial.

5. ARÉVALO

Dos procesiones a tener en cuenta. Por una parte, el Miércoles Santo, la del Cristo de la Fe y Las Angustias, que comienza a las 23:00 horas en la Iglesia de El Salvador y recorre algunas de las calles más emblemáticas de la antigua morería hasta la iglesia de San Juan Bautista. Tuvo su origen en el traslado que se realizaba de la imagen del cristo hasta la iglesia de San Juan para que participara en el Vía Crucis, pero pronto se transformó en una procesión formal y también pronto destacó en la Semana Santa arevalense por el profundo sentimiento religioso que recoge.

La otra cita ineludible se produce el Domingo de Resurrección, con la procesión del Encuentro. A las 12:00 horas, desde la iglesia de El Salvador, sale el paso de Jesús Resucitado, mientras que de la iglesia de Santa María comienza a procesionar la imagen de la Virgen del Encuentro. El Arco del Alcocer, única puerta que se conserva del antiguo recinto amurallado del municipio, es testigo del encuentro entre ambas imágenes.

6. CANDELEDA

El Domingo de Resurrección también tiene lugar la procesión del Encuentro, que comienza a las 11:00 horas, antes de la tradicional misa. La imagen de la Virgen es despojada de su manto de luto para lucir el blanco de la alegría y la pureza tras haberse encontrado con su hijo resucitado.

Con las primeras claridades del Viernes Santo, un cortejo procesional sale del barrio de Puerta del Rey de Astorga para protagonizar la procesión de El Encuentro, más conocida como la Carrera de San Juanín, un momento religioso lleno de sinceridad, que concita a muchedumbres y aviva sentimientos.

Gran cantidad de astorganos suben la cuesta de ‘Consumos’ y recorren el mismo itinerario desde hace más de 335 años. Las ventanas se abren ante el paso de la comitiva, que se mantiene en un silencio sepulcral que estremece a los presentes.

Cuatro braceros pujan la talla de San Juan Evangelista, realizada en Astorga por Francisco López en 1823 y propiedad de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Soledad. Otros ocho pasos desfilan por las frías angosturas de las calles de Astorga con sus vivos colores, protagonizando una Semana Santa que data del siglo XVI, declarada de Interés Turístico Nacional desde 2011, y que cuenta con cinco mil cofrades en una ciudad de tan solo 11.700 habitantes, y que demuestra la importancia de un rito del que hay constancia de su celebración desde el siglo XV.

La talla del Nazareno asciende hasta la Plaza Mayor. Los Judíos de Puerta de Rey entran por todas las bocanas de la plaza con los pasos alzados y sonando la música.

A las 10:00 horas, en una plaza abarrotada, comienza El Encuentro. Un joven San Juan, con la capa roja escarlata ondulante, corre los cien metros lisos a hombros de cuatro encapuchados negros a gran velocidad.

El silencio que envuelve la carrera se convierte en aplausos al término de la misma, cuando San Juanín alcanza a la Virgen Dolorosa y realiza la reverencia.

El momento más entrañable y enraizado en los astorganos se produce momentos después, cuando la Madre, destrozada y vencida por el dolor, se encuentra con su Hijo atenazado por torturas y humillaciones, en un encuentro hecho de dolor y amor.