La comunidad celebra el Día del Medio Ambiente con la satisfacción de disponer de la mayor concentración forestal de España 

 

Castilla y León, con casi cinco millones de hectáreas de superficie forestal, es la comunidad con más terreno de estas características en España. En total, el suelo forestal castellano y leonés representa el 17% del existente a nivel nacional, según los datos del Plan Forestal Español.

En el Día internacional del Medio Ambiente, Castilla y León se congratula por este dato con muchas aplicaciones a nivel de desarrollo turístico, y también porque el informe señala que de la superficie total de la comunidad, el 51% de su territorio tiene la condición jurídica de monte.

En datos nacionales, la superficie forestal total de España se estima en 27.738.005 hectáreas, de las que 18.392.441 son arboladas. En este sentido, la comunidad alberga casi cinco millones de hectáreas forestales, el 17% de la superficie nacional y el 16% de la arbolada.

Más importante es el dato de que de ese área arbolada, que se estima en casi tres millones en el suelo castellano y leonés, ha aumentado notablemente desde que se hiciera el Primer Inventario Forestal Nacional, en 1970, cuando no llegaba a los dos millones.

Las provincias con mayor extensión arbolada son León, Salamanca, Burgos y Soria. Cada una de ellas supera las 400.000 hectáreas arboladas.

De esta superficie arbolada, unas 840.000 hectáreas son pinares más o menos puros y 1.608.000 hectáreas bosques de Quercus -robledales, rebollares, encinares, quejigares y alcornocales-, que son los tipos de bosque más representados.

No obstante, por su extensión, singularidad o calidad en el conjunto ibérico, destacan también otros como los sabinares y enebrales -87.000 hectáreas-, hayedos -63.500 hectáreas-, castañares -27.500 hectáreas- o masas mixtas de coníferas y frondosas -cerca de 200.000 hectáreas-. Las especies más extensamente representadas son encinas y rebollos, con más de medio millón de hectáreas cada una.

 

Los incendios forestales, el gran enemigo

Salida de la Media Integral de Valdecebollas. / FERNANDO CUEVAS

Incendio en la Tebaida Berciana el pasado mes de abril. / EFE

Sin embargo, aunque los datos son positivos, cabe recordar que el año 2017 no está siendo el más propicio desde un punto de vista forestal. Y es que el invierno ha concentrado más de 1.300 incendios, de cuáles muchos han sido intencionados. De hecho, la propia consejera de Agricultura, Milagros Marcos, defendió el pasado mes de abril que 2017 será un año “complicado”, en cuanto al riesgo de incendios, por lo que pidió que se señale a quienes lo cometen, ya que la mayoría de los fuegos son intencionados.

Las condiciones meteorológicas tampoco han ayudado, y no son las más esperanzadoras para la salud del bosque español. Según datos ofrecidos por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), a excepción de enero, todos los meses han registrado temperaturas sensiblemente más altas en comparación con la media histórica.

El pasado mes de abril los termómetros marcaron casi dos grados más de lo que se suele dar en esa época del año. Pero no se queda ahí. En marzo fue de casi un grado más, y en febrero más de grado y medio. A este cálido arranque de año se le une la falta de precipitaciones. El pasado mes de abril fue el más seco de lo que llevamos de siglo, castigando especialmente al suroeste de Galicia, a la provincia de Zamora, al norte de Aragón y al oeste de Extremadura. Una carencia de lluvia en estas regiones que ya se hizo notar en durante enero, febrero y marzo, cuando en el noroeste peninsular no se alcanzó siquiera el 75% de los valores medios.