La Comunidad Europea aprobó hace tres años el uso del fitoplancton para la dieta humana

 

Su procedencia es marina y dispone de una gran cantidad de nutrientes. El fitoplancton se ha convertido en el secreto de muchos platos con aroma a mar. Almejas, calamares, sopa de pescado…

Se trata es una variante del plancton marino adaptada a la nutrición humana, y que concretamente se conoce como ALPHA3 CMPES. Este alimento, aprobado para la dieta humana por la Comunidad Europea hace tres años, está formado por unas doscientas especies de seres microscópicos que encontramos en el plancton marino y que sirve de alimento a los peces.

Este ‘aderezo’ juega aporta un toque “exquisito” a platos como los arroces o, por ejemplo, se ha convertido en el secreto de la empanadilla de plancton y berberechos del cocinero gaditano Ángel León, del restaurante Aponiente de El Puerto de Santa María.

León es el ‘padre’ del uso del fitoplancton en la cocina española, y lo usa desde que se incluyese en el reglamento europeo de Novel Food o ‘Nuevo alimento’.

Una de las características que debemos destacar de este alimento es que las células que componen el fitoplancton están recubiertas de sílice, y no de celulosa como la mayoría de los vegetales. Este hecho es el que hace que los nutrientes que los forman sean absorbidos mucho mejor y más rápido por el organismo. .

Hay que sumarle a esto que el fitoplancton contiene casi todos los nutrientes que necesitamos para el correcto funcionamiento del organismo. Su aporte mineral es elevado y cuantioso, lo mismo que sucede con las vitaminas, hidratos de carbono o proteínas.

De ahí, que al margen de degustar los platos de mar en restaurantes como el Aponiente, también se puede conseguir de forma convencional en tiendas gourmet y de forma online.